O filme que assistimos...

Você encontrará neste espaço comentários e analises de filmes de todas as épocas. Uma excelente oportunidade para aprender além do cinema.

Patricio Miguel Trujillo Ortega


10 de junho de 2012

The Blues Brothers - Los Hermanos Caradura


The Blues BrothersLos Hermanos Caradura, 1980, Comedia – Musical, 148 minutos USA.

Con: John Belushi, Dan Aykroyd, James Brown, Cab Callodway, Ray Charles, Carrie Fisher, Aretha Frankliln, Henry Gibson, The Blues Brothers Band.

Dirección: John Landis.

The Blues Brothers es una comedia musical que cierra el ciclo de un tipo de comedias que tiene su auge en los años sesenta con películas como It’s a mad ,mad, mad, mad world (1963) (El Mundo se ha vuelto loco), Those Magnificent men in their flying machines (1965).

Como sus antecesoras, The Blues Brothers narra una historia alocada con una gran dosis de exageración aceptable (decimos “aceptable” para no confundir estas películas con las comedias absurdamente ridículamente exageradas que proliferan grotescamente en el cine desde los años noventa), con mucho humor y diferentes tipos de humor, con bastantes escenas de acción, con grandes artistas, en este caso, de la música –del blues, específicamente- y, finalmente, con un número gigantesco de extras.
Los hermanos Blues y el eterno Ray Charles

La historia de esta película, que tuvo una secuencia en el año 1998 sin tener el mismo éxito de la original, cuenta los incidentes en los que se meten dos hermanos, Jake y Elwood Blues, para conseguir, en menos de dos semanas, cinco mil dólares para pagar los impuestos del edificio donde funciona el orfanato donde ellos crecieron; caso contrario, el edificio será vendido ya que la iglesia que lo mantiene no tiene interés en conservarlo.

Conseguir esa cantidad de dinero no es fácil si se toma en cuenta que Jake acaba de salir de la cárcel; sin embargo, a los hermanos se les presenta una sola oportunidad para conseguirlo: volver a reunir a los integrantes de su antigua banda de blues y organizar un concierto. No obstante, hay dos inconvenientes: que los miembros del grupo quieran reunirse nuevamente y que acepten la propuesta, no siempre confiable, de Jack; y, por otro lado, es una época en la que el blues ya no es tan popular.
Los hermanos Blues y la Pingüino
Los hermanos Blues consideran que es una misión divina la que tienen por delante y, por eso, hacen de todo para conseguir el dinero de forma legal, aunque la primera idea de Jack fue conseguirlo de la forma que le resulta más fácil: robando; sin embargo, la “pingüino”, como él y su hermano le llama a la monja que dirige el orfanato, los expulsa de forma violenta de su despacho, decepcionada por la falta de escrúpulos de los hermanos. Entonces, ambos no tienen otra alternativa: deben conseguir el dinero de forma honesta.

A pesar de sus buenas intenciones, los hermanos Blues no consiguen olvidarse y dejar de lado sus costumbres “dudosas e inescrupulosas”; por tanto, cada acto que ellos hacen provoca una consecuencia y a lo largo de la película vemos cómo consiguen fácilmente ganarse enemigos y más enemigos que desean atraparlos, cueste lo que cueste.

Y es justamente en este ambiente ambiguo –el objetivo de los hermanos versus el objetivo de sus enemigos- que The Blues Brothers desarrolla al máximo el humor, con muchas escenas de pura acción y otras, en el mejor estilo flemático.
Los hermanos Blues
El humor, la ironía, el sarcasmo están presentes desde la primera escena de la película, cuando hay una imagen panorámica de la ciudad de Chicago. Pero es una Chicago fea, poco atractiva: la imagen aérea muestra la zona industrial de la ciudad cubierta de smoking. Se ven las fábricas con sus grandes chimeneas contaminando la ciudad. Luego, viene un contraste de colores: en una imagen aérea, se muestra una cárcel. Y parece hermosa si la comparamos con la primera imagen de Chicago. Se ven diferentes grupos de prisioneros, uniformados, caminando unos y haciendo ejercicios otros; también se ven las áreas verdes y bien cuidadas de la prisión.
The Blues Brothers, 1980: Primera escena de Chicago
The Blues Brothers, 1980: La cárcel
The Blues Brothers, 1980: El orfanato.
El contraste de las dos escenas es el inicio de la ironía que tiene su momento más importante cuando Jack sale de la cárcel y descubre que su hermano lo espero en un antiguo carro de patrulla que lo ha comprado en un remate de la policía. Es en este carro, que aún mantiene los colores originales que lo caracterizaban como patrullero, que los hermanos Blues vivirán su gran aventura, enfrentándose a la ira de la policía, principalmente.

Antes de hablar de los enemigos de los hermanos Jack y Elwood, hay que destacar dos elementos importantes que ayudan a contribuir el humor como una especie de equilibrio entre la velocidad de las acciones y la parquedad de los dos personajes a los que parece que nada los afecta.

El primer elemento es la ropa de los hermanos Blues. Durante toda la película ellos estarán con la misma vestimenta: traje negro, gafas de sol y sombrero. No se quitarán esta ropa un solo instante. Incluso ni para dormir en la única escena en que se lo ve descansando. Siempre están con la misma ropa. Una de las escenas que marca esta característica de los personajes es cuando el hotel en que se están hospedando es derribado. Ellos se levantarán de los escombras con la misma ropa y caminarán como si nada hubiera pasado.
Gafas oscuras, terno, sombrero: nunca pierden la compostura
Una sola vez aparece Jack sin gafas
En relación a las gafas de sol, en una sola oportunidad Jack se las quitará por un instante.

Esta característica física de ambos hermanos hay que comprenderla para entender el carácter de ellos: Jack y Elwood son genuinos y no les importa para nada lo que los otros piensen de ellos. Sus ideas les obsesionan. Son testarudos y no hay “normas” o “leyes” que les impida hacer lo que se han propuesto. A esto, hay que añadir la falta de expresividad de sus rostros. Parecen inmutables y, solo así es cómo se explica el hecho de que consigan lo que se han propuesto hacer.

El segundo elemento que hay que mencionar es “la revelación” divina que los hermanos Blues afirman tener. Apenas Jack sale de la prisión, ya hay una insinuación fotográfica de esta “revelación”: cuando se abre el portón para que Jack salga de la cárcel, la luz del sol lo ilumina por la espalda, creando una imagen onírica; este mismo efecto se repetirá en Jack cuando ambos hermanos entran a una iglesia para descubrir la “misión” que tienen que llevar a cabo.
Jack sale de la prisión
La revelación
Con canto, baile y coreografía Jack acepta "la revelación"
En su recorrido para juntar a los integrantes del grupo y conseguir el dinero, Jack y Elwood se enfrentan a cuatro grandes enemigos:

Primero, hay una mujer misteriosa que parece ser la exnovia de Jack, interpretada por Carrie Fisher. Es una mujer guapa que desea matar a Jack desde el primer instante. De ella no se sabe nada en las primeras escenas, a no ser su obsesión por destruir a Jack y no dudará en usar bombas, misiles, metralletas. Y es justamente, cuando esta mujer misteriosa consigue finamente atraparle a Jack, que éste se quita las gafas, se arrodilla frente a la chica y le suplica que no le mate con un discurso rico en ingenio y humor.
Carrie Fisher: la mujer misteriosa
El ingenio y el humor le salvan a la vida a Jack
El segundo enemigo de los hermanos Blues es la policía.

Dos policías deciden atrapar a los hermanos cueste lo que cueste después que fueron engañados por ellos al escapar cuando los iban a detener. Como es lógico, varias veces se darán las posibilidades de que esto suceda y una de las más espectaculares en la película es la persecución dentro de un centro comercial. Escenas velocísimas y escandalosas por la destrucción masiva que provocan tanto los policías como los hermanos Blues. Es una de las mejores escenas.
Persecución y destrucción de un centro comercial
Un grupo de nazistas estadounidenses también forman parte del grupo selecto de los enemigos de Jack y Elwood.

Los hermanos Blues parecen tener un solo principio moral: ellos mismos; por tanto, no les incomoda en absoluto perjudicar a “los otros” cuando tienen que defender sus intereses. Es de esta forma que ellos interrumpen una manifestación política de los nazistas, lo que provoca la alegría del público que repudia a este grupo y, al mismo tiempo, el odio y el juramente de los nazistas de que acabarán con los hermanos.
Los hermanos Blues destruyen la manifestación de un grupo nazista
Un conjunto de música country también es enemigo de los hermanos Blues al haber sido engañados por ellos.

La secuencia más importante de los enfrentamientos de los hermanos Blues con sus enemigos se da casi al final de la película. Después que ellos consiguen organizar un show musical que les da el dinero necesario para pagar los impuestos del orfanato, deben ir de madrugada del local del show que organizaron a la ciudad de Chicago burlando la vigilancia intensa que les montó la policía. Son diez minutos de persecución en la que intervienen, además de los enemigos ya mencionados, la policía de Illinois, la de Chicago y hasta la guarda nacional.
Diez minutos de persecución y cientos de extras
Ejército, policía, bomberos... todos quieren atrapar a los hermanos Blues
Es definitivamente la mejor escena de la película y hay que verla para admirar la grandeza de su realización. Son centenas de extras que participan en la persecución que se da a 160 sesenta kilómetros por hora. Aunque hubo efectos especiales, hubo también muchas escenas de alto riesgo que salieron a la perfección, como cuando los hermanos Blues van a 160 kilómetros –de verdad, sin ningún tipo de truco- por las calles de Chicago. Además, cuando finalmente los hermanos llegan al edificio donde está la oficina recaudadora de impuestos, la acción llega a su máximo momento de expresión cuando llegan a la plaza camiones con centenas de soldados de la guardia civil, helicópteros, decenas de patrulleros, la policía montada, bomberos, etc. para atrapar a los hermanos Blues.

Como es de esperarse, los hermanos consiguen su objetivo y pagan los impuestos antes de ser atrapados; sin embargo, uno de los logros cómicos de esta escena aparatosa, que significó el uso de centenas de extras y una precisión milimétrica, es el contraste en la agitación y los gritos de guerra de la policía y de la guardia nacional cuando llegan a la plaza, entran al edificio y suben las escaleras, con la parsimonia de los hermanos al subir en el ascensor después de haber violado todas las reglas y leyes posibles. Como hemos dicho, es como si nada les pudiera afectar.
Gritos de guerra y mucha gente para atrapar a los hermanos Blues...
La parsimonia de los hermanos Blues
The Blues Brothers también tiene varias escenas musicales de excelente calidad y solo queremos mencionar dos grandes momentos: la canción The Old Landmark interpretada por James Brown y el coro del reverendo James Cleveland, con una coreografía magnífica y la fantástica presentación de Cabe Calloway, interpretando una composición suya de 1931: Minnie the Moocher.
Bellísima interpretación de Cabe Calloway del cásico "Minnie the Moocher"
The Blues Brothers es una película que marcó una época y que fue hecha para entretener. Tuvo mucho éxito y se originó en los personajes creados por John Belushi y Dan Aykroyd de mucha popularidad en la televisión estadounidense. La película no inventa ni formas narrativas ni secuencias que no hubieran sido hechas con anterioridad; sin embargo, lo que se hizo fue hecho con precisión.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Proibida sua reprodução total ou parcial de qualquer modo ou por qualquer meio, sem prévia autorização escrita do autor.

Nenhum comentário:

Postar um comentário