O filme que assistimos...

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Patricio Miguel Trujillo Ortega


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18 de novembro de 2012

Qué tan lejos



Qué tan lejos, Drama, 93 minutos, 2007, Ecuador.

Con: Cecilia Vallejo, Tania Martínez, Pancho Aguirre, Fausto Miño.

Dirección: Tania Hermida.

Qué tan lejos es un “rito de paso”. Es el “rito de paso” de Teresa, una joven veinteañera que emprende un viaje desesperado de más de 300 kilómetros, sin más compañía que una pequeña mochila, unos libros de Octavio Paz y una idea fija: no permitir que su “novio” se case contra la voluntad de éste. Para eso, ella tiene que recorrer las carreteras del país que están abandonadas porque justo ese día hay una huelga nacional y el país está paralizado. Sin embargo, su pasión por sus ideas es tan grande que se enfrenta a los obstáculos que se presentan en su camino para, al final del viaje, descubrir ‘algo’ que no se había imaginado que podía ocurrir: encontrarse con ella misma.

Qué tan lejos es una película profunda en la medida en que la protagonista se va encontrando con ella misma; también es honda por la originalidad con que la directora presenta ciertos temas “conflictivos” de la idiosincrasia de los ecuatorianos; sin embargo, este drama está lleno de humor que nace espontáneamente de la propia dramatización, lo que hace que la obra sea profunda y divertida al mismo tiempo; además es dinámica y sus personajes son seres reales, con los cuales el público puede identificarse.

Teresa y Tristeza.

Al inicio de su viaje, Teresa conoce a una joven española, un poco mayor que ella, Esperanza, que está recorriendo por primera vez Ecuador y está muy ansiosa por capturar con su cámara las imágenes del país, principalmente los “estereotipos” que aparecen en su guía de viaje: montañas, volcanes, indígenas. Por eso, ya que sus asientos están juntos, le pide a Teresa que le permita ir en la ventana. Esperanza intenta ser simpática y trabar una “amistad” con Teresa, pero esta se mantiene hosca y de pocas palabras pues solo tiene una idea fija: detener el casamiento de su “novio”, pues cree que este le están obligando a casarse porque le ha dejado embarazada a su nueva novia.
Teresa en el terminal terrestre de Quito
Algunos kilómetros después de haber iniciado el viaje, el bus se detiene y ambas jóvenes se enteran de que las carreteras del país están paralizadas porque ese día hay una huelga nacional en protesta a las políticas económicas del presidente del Ecuador. Teresa, que desde el principio muestra ser una persona fuerte, decidida y luchadora, decide continuar el viaje de cualquier forma, ya sea caminando o jalando dedo. Ella quiere llegar a su destino y cumplir con la misión que se ha propuesta. Esperanza al verla tan resuelta decide acompañarla y, así juntas, inician el viaje.

Esperanza y Teresa en el bus
Es entonces que Tereas se vuelve Tristeza. Esperanza se presenta y cuando quiere saber el nombre de su nueva amiga, Tristeza sonríe por primera vez, pero con una sonrisa algo chueca, irónica y se presenta como Tristeza. Esperanza reacciona y no le cree que pueda llamarse Tristeza, pero Tristeza le dice que no hay nada raro en llamarse así, más aún si ella misma se llama Esperanza. “Es que nunca había conocida ninguna Tristeza”, reacciona Esperanza.

De esta forma, Tristeza y Esperanza inician una amistad que combina perfectamente con sus nombres.

Tristeteza y Esperanza hacen viajan de todas las formas posibles para llegar a Cuenca
Tristeza es una joven que reclama de todo; critica lo que ve a su alrededor; se siente mal por el casamiento de su “novio” y sus palabras son duras al referirse a la prometida de su “novio” y a toda la familia de ambos. Como ella misma dice en algún otro momento, ella está en contra de todo.

En pocas palabras, Tristeza es justo lo que dice su nombre: es una muchacha triste que piensa que sabe todo, critica a todos y, en verdad, no sabe nada. Es una joven universitaria, intelectualizada, profunda en sus conocimientos, pero ingenua en relación a su propia vida.

En contraste a ella, Esperanza trata de ver el lado positivo de las cosas; le da ánimos a su nueva amiga y le reconforta cuando esta es dominada por la desesperación; intenta encontrar siempre una solución y cree que al final del viaje todo se resolverá. Además, le ayuda en más de una ocasión a llegar su destino. Esperanza tiene paciencia con Tristeza, pero levanta el tono de voz cuando se cansa de escuchar la misma cantaleta.

Tristeza, Esperanza y Jesús.

Después de haber andado muchos kilómetros, en medio del páramo, Tristeza y Esperanza conocen a Jesús, un actor de teatro de un poco más de cuarenta años de edad que, igual que ellas, también se dirige a Cuenca, y lleva en una urna las cenizas de su abuela. (La relación Jesús con las cenizas de su abuela es tratada con un humor fino, pues él está dispuesto a cumplir la voluntad de su abuela a pesar de todos los inconvenientes que se presentan ese día).
Esperanza, Tristeza y Jesús
Jesús es el personaje que coloca un punto de equilibrio en la relación Tristeza-Esperanza, pues escucha con paciencia los dolores de Tristeza y, sin asumir ninguna postura moralista ni paternalista, intenta mostrarle a Tristeza que solo ella y, nadie más que ella, puede decidir lo que le va a suceder cuando llegue a Cuenca. Al mismo tiempo, con humor e ironía le muestra a Esperanza otros puntos de vista sobre el país, algo que ella no encuentra en las guías de turismo y que ni Tristeza, con toda su euforia y pasión consigue transmitir.

Una de las escenas que marcan esa comicidad en medio de tanto drama existencial para Tristeza es cuando los tres están en un pueblo pequeño y no hay nadie en las calles. Mientras comen algo y Esperanza recarga la filmadora, Tristeza habla profundamente de sus dolores con algo de rabia y, como Esperanza ha dejado la cámara encendida, todo queda grabado; algunos minutos después los tres escuchan la grabación y Tristeza empieza a aprender a reírse de sus propios dramas.

El machismo y otros dramas tabúes ecuatorianos.

A pesar de que la película se centra en la búsqueda de Tristeza por sí misma, no hay que ignorar que Qué tan lejos toca con sutileza algunas veces y otras, de forma directa, algunos complejos que están arraigados en la cultura ecuatoriana. Complejos sociales, raciales y machistas. Cabe destacar en este caso dos escenas importantes:

En la primera, y la más interesante de todas, es cuando Tristeza consigue que un joven, de raza indígena, le lleve en su moto hasta un pequeño pueblo en donde ella puede esperar que alguien más pase y le lleve a Cuenca. El muchacho la invita a tomar unas cervezas porque piensa que ella es extranjera. Él le dice: “Más bien te invito una cerveza mientras consigues carro. Y si no consigues, te puedo ayudar a buscar dónde quedarte (...) ¿Alguien te espera en Cuenca?” Como Tristeza no acepta la invitación, el joven le pregunta: ¿Tienes miedo a ecuatorianos o qué?” Tristeza la responde: “Oye, pero si yo también soy ecuatoriana?” ¿Ah, sí? Es que no pareces...” responde el joven, quien se sorprende y cambia su forma de comportarse. Primero la trata de “tú”; luego, al descubrir que no es extranjera, como que se siente tímido y empieza a tratarla de “usted”. Es como si de repente la barrera social y racial entre los propios ecuatorianos se levantara mágicamente; al mismo tiempo, parece que al joven le incomoda que Tristeza no se comporte como “las ecuatorianas”, es decir, no puede viajar sola por las carreteras del país. Sin más reacciones, enseguida el joven se va con un amigo y le deja a Tristeza sola.
El joven de la moto y Tristeza: "si yo también soy ecuatoriana"
Esta escena es clave para entender parte de la crítica de Hermidia a esos problemas profundos que, culturalmente, continúan siendo un retroceso en el desarrollo de cualquier país.

La segunda escena cargada de mucha comicidad y drama se da cuando Tristeza, Esperanza y Jesús conocen a Andrés, un joven de clase social alta que los recoge en medio del camino y que, por coincidencia, va hacia Cuenca porque uno de sus mejores amigos, el “pollo” finalmente se casa con la novia de toda la vida.

Andrés cuenta las aventuras del "pollo" y Tristeza descubre la verdad
El drama de este conjunto de escenas en la que participan los cuatro personajes se da cuando por las confesiones de Andrés, Tristeza percibe que el “pollo” es su “novio” y que ella no es más que “una” de las tantas novias que él había tenido. Las palabras de Andrés que cuenta las aventuras de su amigo muestran ese machismo primitivo de la sociedad ecuatoriana. Y, contrastando con el sufrimiento, con mucho humor se ironiza el conservadorismo de las ciudades pequeñas, como es el caso de la ciudad de Cuenca, cuando Andrés descubre que Jesús es su pariente. Lo cómico de la situación es la forma en que Andrés menciona a todos los posibles parientes que tienen algún tipo de relación con Jesús. Y lo verdaderamente cómico es que un joven, de unos 25 a 30 años, sepa el nombre y las costumbres de muchos miembros de varias generaciones de parientes; aspecto que no es precisamente característico de gente tan joven, mas que muestra el conservadorismo y tradicionalismo de ciertos grupos ecuatorianos.

Andrés descubre el parentezco con Jesús: Esperanza se sorprende
Por otro lado, a lo largo de la película aparecen otras cuestiones importantes sobre problemas sociales y políticos del país. Estos problemas aparecen como pequeñas luces que se prenden y se apagan. Se ve la viveza criolla del taxista que intenta aprovecharse de los extranjeros; la viveza criolla del vendedor ambulante que intenta estafar a los clientes; aparece también la timidez cultural, como es el caso de una señora con su nieta que conversan en el bus con Tristeza y Esperanza. No obstante, estos problemas no son el punto central de la película, aunque al principio parecería que fuera así, lo que le hace interesante a la película y, de alguna forma, contribuye con un concepto nuevo para el cine ecuatoriano, a saber: el país no es solo el estereotipo político, social, racial, turístico que aparece en todos los lugares de las más diferentes formas: más que el país, están las personas con sus propios dramas aprendiendo a conocerse y a vivir con ellos mismos.
La viveza criolla del taxista que intenta estafar a Esperanza
Y esto se ve más aún por el hecho de que en la película siempre se menciona el problema de la huelga nacional de los indios y durante toda la película los indios no aparecen y no hay escenas de este conflicto que ha paralizado al país. Lo único que sabemos es a través de los comentarios de los personajes de la película que tampoco saben lo que está sucediendo porque están involucrados en su propio mundo.

Los estereotipos turísticos.

Uno de los mayores logros de la película es la forma en cómo el estereotipo del turismo ecuatoriano fue abordado. Esperanza, la joven española, desea encontrarse en medio del camino con la belleza natural de las montañas y de los volcanes ecuatorianos. Quiere verlos y filmarlos, después de todo eso es lo que manda el “manual” del turista y lo que se espera de un país andino. Sin embargo, para decepción de Esperanza, cuando pasa por las montañas, el tiempo está cerrado y no ve nada de lo que quería; por lo tanto, ella recorre el país y llega a conocerlo, pero desde un ángulo diferente; a esto, hay que añadir que Tristeza, con su ironía y sarcasmo constante, quiere mostrarle lo que para ella “es el Ecuador” y, para sorpresa de todos, la propia Tristeza forma parte de eso.

La película en sí.

A todo lo dicho, hay que añadir la riqueza del título: Qué tan lejos es una expresión que Esperanza utiliza en medio del camino cuando ella y Tristeza comparten sus vivencias. Esperanza percibe qué tan lejos ellas se encuentran de sus lugares de origen. Ambas caminan por las montañas y solo se escucha el silencio del paisaje que, por un instante, es interrumpido por los ruidos de un niño y sus ovejas que están pastando por ahí. La soledad y el silencio que las rodea les hace que perciben las distancias que hay entre lo que son y lo que buscan.
Qué tan lejos
La fotografía y la banda sonora son otros dos elementos importantes en la película. En el caso de la fotografía, prevalecen los planos generales, el gran plano general y el plano general corto. No hay efectos especiales y la historia es narrada de manera lineal, con un narrador femenino en voz en off que presenta a los cuatro personajes principales y a las dos ciudades: Quito y Cuenca.

Qué tan lejos
En relación a la música, hay que mencionar que es poca durante la película. Prevalecen en medio de los ruidos externos los diálogos de los personajes: diálogos profundos, dinámicos y enriquecidos con la ironía y el sarcasmo del espíritu rebelde, intelectualizado, indomable y, algo infantil, de Tristeza.

Qué tan lejos es una gran película que narra la historia de una joven soñadora que al final de su camino llega a Cuenca y aprende a ser adulta. Un aprendizaje difícil, pero necesario, sin moralismos, sin más dramas de los que ya hay.
Tristeza aprende a reírse de sí misma
Sin embargo, todas las veces que he visto la película me quedo con la sensación de que hay un elemento que se le escapó de las manos a la dirección. Después que Teresa consigue que el chico de la moto le lleve, Jesús y Esperanza continúan el camino a pie, hasta que en un momento dado, cuando están cruzando el páramo, aparecen montados a caballo. Esos “caballos” gratuitos aparecieron de la nada y, así como llegaron, se fueron. Me parece que fue uno de los pocos errores en la construcción de la historia.

Mas es un error mínimo que no le quita la importancia a esta película que obtuvo, entre otros, los siguientes premios:
* Segundo Premio Coral Obras Primas en el 28 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana;
* El Cenit de Plata Primeras Películas del 30 Festival Mundial de Cine de Montreal;
* Mejor Película Iberoamericana Premio del Público 4to Festival de Cine Cero Latitud Quito;
* Premio del Público Mejor Película Festival Cinesul Rio de Janeiro;
* Premio del Púbico Mejor Película 2do Festival Latinoamericano de Cine de São Paulo;
* Mención especial del jurado Premio del Público 10mo festival de Cine de las Américas Austin Texas.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Está prohibida la reproducción total o parcial del texto sin la autorización escrita del autor.

18 de setembro de 2012

A tus espaldas



A tus espalas, Drama-Comédia, 76 minutos, 2010, Ecuador.

Con: Jenny Nava, Gabino Torres, Lily Alejandra, Nicolás Hogan.

Dirección: Titto Jara H.

¿Qué pasa con una sociedad en las que sus miembros no se aceptan a sí mismos; es decir, niegan sus raíces, buscan desesperadamente las de otras y, saben, de antemano, que nunca serán lo que quieren ser y que no son lo que dicen ser y esconden con rabia lo que sí son?


Es difícil definir la respuesta en pocas palabras a este complejo juego de palabras; y, más aún, cuando hay una historia que intenta comprender este fenómeno social, psicológico, sociológico y racial que afecta a mucha gente en algunos países de la región andina en la que la palabra “mestizo” aún parece ser un insulto.

A tus espaldas, película de estreno de Titto Jara H, presenta una visión de este drama secular que sigue vigente en pleno siglo XXI en gran parte de Ecuador; pero lo hace con una buena dosis de humor porque, tal vez, si la gente ve en la pantalla grande ese gran complejo de inferioridad y llega a reírse de sí mismo, consiga superar su trauma y, nuevamente decimos tal vez, el país encuentre su rumbo psicológico y el orgullo de tener una identidad profunda que no sea solamente la parte “folclórica” o “exótica” –en los términos ridículamente acuñados hoy en día- desarrollada para los turistas.
Jorge Chiciza Cisneros - Jordi Lamotta Cisneros
A tus espaldas, por tanto, es un drama que le hace reír al espectador cuando conoce a Jordi Lamotta Cisneros, un joven que se ha cambiado de nombre y se ha ido a vivir en otra zona de la ciudad con el objetivo de olvidar su origen social y racial para intentar ser parte de una sociedad, a la que él piensa que no pertenece y, al mismo tiempo, cree que es superior-mejor, que la de él.

Jordi se llama en verdad Jorge Chicaiza Cisneros y de niño vivía en la zona sur de la ciudad. Su padre murió borracho en la calle cuando Jordi aún era niño y su madre se fue a vivir a España como inmigrante, razón por la cual él creció con la abuela y, relativamente, en una buena situación económica gracias al dinero que su madre le enviaba de España.

La Virgen de Legarda
Cuando cumplió dieciocho años, él se cambió de nombre y se fue a vivir a la zona norte de la ciudad. El protagonista justifica su actitud porque piensa que la ciudad está dividida en dos partes sociales: al sur, los pobres; al norte, los ricos. Y esta división es física porque entre las dos zonas de la ciudad hay una pequeña loma, El Panecillo, en la que está la estatua de la Virgen de Legarda. El problema es que la Virgen está de espaldas al sur, por tanto, ella no sabe lo que pasa en ese sector de Quito.

Se percibe, desde el primer momento, que Jordi creció en un mundo de diferentes tipos de complejos, pero el más importante, fue el de “inferioridad” social; por tanto, cuando él se considera adulto y está económicamente independiente, hace todo posible para ser parte de la “clase media” de la zona norte de Quito.

La mamá de Jordi se va a España y pierde su identidad
El espectador no conoce nada de la infancia de Jordi, a no ser un detalle pequeño y trascendental que el director lo presenta con ironía y burla. Se sabe que la madre del muchacho inmigró a España y nunca más regresó. Pero antes de saber este último detalle –de que no regresó- la mamá, después de estar un mes en España, le llama por teléfono a Jordi y cuando ella habla, su acento es “español”. Ella ya no “sesea”; es decir, ahora ella pronuncia la “c” y la “z” al mejor estilo peninsular y sus expresiones idiomáticas también las ha incorporado a su lenguaje. Inclusive el tono de voz ha cambiado. Para el buen observador, esta escena es una crítica mordaz a “la pérdida de identidad” de los inmigrantes que, en verdad no es una “pérdida de identidad” sino el reflejo de un complejo profundo de inferioridad que afecta a un gran sector de la población ecuatoriana. El ser “español” es mejor que ser “indio, mestizo, ecuatoriano, chagra, cholo”.

Jordi y sus amigos: viviendo de apariencias
Pero la “integración” de Jordi con la “clase media” del norte de Quito no es tan fuerte como a él le gustaría. Hay muchos elementos que insisten en aparecer, perseguirle y recordarle su verdadero origen, lo que le provoca una angustia profunda de ser “reconocido” como “mestizo” y, por tanto, el rechazo de los demás. Un miedo al rechazo que no tiene sentido porque su grupo de amigos es muy pequeño y, en verdad, no ha conseguido integrarse totalmente al “grupo social” que él aspira. Vive solo y de apariencias, como el hecho de gastar el dinero en su auto para llamar la atención de las personas.

Una escena que muestra esta angustia de Jordi es cuando llega al banco, donde él trabaja, una cliente que quiere un préstamo. La mujer es de la zona sur de Quito y le reconoce a Jordi. Se acuerda de cuando éste era niño; entonces, él, al ser reconocido, se asusta y se ve obligado a agilizar los papeles de la mujer solo para que ella no vuelva al banco y no lo “exponga” al peligro de ser “reconocido” públicamente por lo que él no quiere volver a ser nunca más. Es decir, por lo que él es y se niega a aceptar que es.
Jordi y su miedo de que lo "reconozcan"
En medio de este drama existencial que Jordi vive a escondidas de quienes lo conocen, aparece en su vida, Greta, una mujer que tampoco es lo que dice ser.

En una fiesta privada en el banco donde él trabaja, llega sin ser invitada una mujer muy atractiva que parece ser la “amante” del ingeniero Luis Alberto Granada, sobrino del dueño del banco. Como él está en la fiesta con su novia y Greta, borracha, imprudentemente se aproxima, Luis Alberto la saca del local y, ya que Greta necesita ayuda por su estado etílico, Jordi la socorre, la lleva a su propio departamento y ve la oportunidad de estar con una mujer sensual. Algo que él nunca pensó que podría sucederle.
Jordi y Greta
Se establece entonces una relación totalmente dañina para Jordi. Por un lado, él se enamora perdidamente de Greta y le ofrece su departamento para que se quede ahí, ya que ella no tiene más donde vivir. Por otro lado, Greta no le esconde el hecho de que ambos son diferentes y de que ella lo quiere solo como amigo. A pesar de que la postura de Greta está definida, Jordi insiste en vivir con ella y darle todo lo que necesita, con la esperanza de que en algún momento ella lo ame. Solo que Greta no es modelo, como afirma serlo y Jordi está tan ciego de “amor” que no se da cuenta que ella se está aprovechando de él.

Es que Jordi “quiere” permanecer ciego porque es un muchacho que está solo en el sentido literal de la palabra. No tiene a nadie y el “secreto” de su “identidad” es tan fuerte y vulnerable que no le permite relacionarse plenamente con las personas porque su objetivo es impresionar a los demás para que los “otros” lo acepten.

Por tanto, su vida es llena de “apariencias”.

Este “amor” por Greta, que en gran parte de la película no llega a ser ni “sexual”, hace que Jordi acabe perdiendo la nación de él mismo y de la realidad que lo rodea y llega a enfrentarse al “ingeniero” Luis Alberto, que es más que el “amante” de Greta, es quien le prepara los encuentros con ciertos “clientes” para los negocios que él hace a espaldas de su tío.

Jordi y sus amigos frente a Luis Alberto: a pesar de todo, baja la mirada...
Luis Alberto es un personaje que representa dos puntos de vista: por un lado, el mismo “complejo” de Jordi, solo que invertido: un complejo de superioridad en relación al “cholo”, pero de “inferioridad” en relación a su tío. Jordi y los demás empleados le llaman “Ingeniero Luis Alberto”. El título por delante como forma de respeto y de humildad frente a él, después de todo él es el “ingeniero”, lo que le coloca en un puesto más alto en la pirámide social. Aquí vemos nuevamente esas profundas heridas sociales que son parte de la sociedad ecuatoriana, en la que el “título” delante del nombre hace que la persona se sienta superior a los otros. Y lo más irónico, es que Luis Alberto es un hombre al que su tío lo humilla sin ningún problema, inclusive frente a los demás. El poderoso pisotea y el pisoteado busca a quien pisotear: el colonialismo de hace más de doscientos años continúa vigente.

Greta se aprovecha de Jordi y solo él no se da cuenta de eso
Un ejemplo de este comportamiento se lo ve cuando Jordi, que siempre le trata a Luis Alberto de “ingeniero”, le insulta tratándolo de “tú”, es decir, poniéndose a su mismo nivel social, lo que provoca la ira de Luis Alberto, quien no solo le da una paliza, sino que le hace sentir inferior usando una forma de tratamiento social específica, como cuando le dice, en relación a Greta: “¿Vos crees que una hembra se va a fijar en vos?”. La humillación se da por el uso del pronombre “vos”, una forma de tratamiento íntimo entre amigos, pero que denota desprecio cuando un “superior” lo usa con un “inferior”.

Luis Alberto representa también una especie de “machismo cavernícola” aún vigente en gran parte de la sociedad latinoamericana, con la participación pasiva de la mujer, representada por Greta. Hay dos escenas que resumen ese comportamiento. La primera, cuando Greta aparece en la fiesta del banco, él la saca del local y le dice: “Vos sabes que te voy a agarrar cuando me de la puta gana. Te vas a quedar callada”. Y la expulsa del local con violencia. Más tarde, dominado por los celos y la “rara relación” que ella tiene con Jordi, la lleva a las fueras de la ciudad y le da una paliza y la abandona, para después llamara nuevamente porque él tiene un “cliente” importante.
Luis Alberto le da una paliza a Jordi

Luis Alberto le da una paliza a Greta
Volviendo a hablar de Jordi, decíamos que él vive de las apariencias. Se viste con la mejor ropa y va a los mejores restaurantes con el objetivo de que lo “acepten” socialmente; sin embargo, sus amigos, que desconocen las razones que hacen que él se comporte de esa manera, siempre se burlan de él porque creen que es “avaro”. Una de las escenas más graciosas que muestra lo que los amigos piensan de él, es cuando uno de ellos le dice: “Si vos eres tan tacaño que a las noches sales a ladrar para ahorrarte el perro”.

Toda esta situación dramática de A tus espaldas llega a ser tan absurda que el espectador termina riéndose del protagonista. El guion coloca ciertas dosis de humor en medio del drama, tal vez, con la finalidad de mostrar que “eres lo que escondes”, tal como está escrito en el cartel de la película.

"Eres lo que escondes". Jordi, un típico quiteño patético
A tus espaldas es una buena película, sin embargo, el desenlace nos parece un poco forzado. La situación del abogado misterioso que aparece con mucho dinero y que desencadenará el final de la historia no está muy clara. Puede que sea un pretexto para romper la relación “Jordi-Greta” y darle al protagonista la oportunidad de finalmente vivir como siempre quiso ser: “rico”, aunque para eso debe perder lo que más quería, una mujer sensual como Greta.

No obstante él renuncia a Greta con mucha facilidad cuando se le presenta la posibilidad de ser alguien en la vida, y lo hace porque él no ama a Greta: él ama la idea que el hombre machista latinoamericano tiene de una mujer, y más aún si este hombre es acomplejado. Por eso, la abandona sin ningún problema porque finalmente puede vivir como siempre quiso ser.

A tus espaldas no da una respuesta al conflicto de identidad de un pueblo, sino que le muestra a ese pueblo un espejo donde verse y reírse de sus propios defectos, dándole, al mismo tiempo, una bofetada a la hipocresía social.

La producción de la película es de buena calidad y fue grabada en el formato de cine digital red one; por tanto, las imágenes son buenas y el audio también, a pesar de que hay pequeños trechos en que es difícil comprender lo que hablan los personajes.

La Virgen en el Panecillo
Uno de los personajes principales de la película es la estatua de la Virgen y, como tal, su presencia es constante, con muchas tomadas generales que aparecen como un refuerzo al discurso de Jordi quien, de alguna forma le confiesa sus dolores, decepciones y frustraciones a la “Virgen”. De principio a fin de A tus espaldas, la estatua está presente como punto de partida y de llegada, por eso, cuando la fortuna económica le llega a Jordi, él, a pesar de que está lejos, ve a la Virgen en las noticias de la televisión.

La Virgen: el norte y el sur
Hay que destacar la excelente imagen aérea de la Virgen a los diez minutos de la película. La cámara gira en 360 grados, en una panorámica lenta de la estatua y muestra esa “división” física y social de la ciudad. Por otro lado, a pesar de que se habla de esa división de Quito entre ricos y pobres, A tus espaldas no muestra muchas imágenes de la ciudad. Al principio hay primeros planos de personas mestizas que están en el centro de la ciudad –es la visión dolorosa que Jordi tiene de los habitantes de la urbe- y cuando se hace referencia a este complejo social del protagonista, en general se presentan imágenes rápidas de edificios, ventanas y, en alguna ocasión, algunas calles de la zona norte de Quito. Es decir, se evita mostrar imágenes generales de la ciudad; tal vez sea para resaltar que la historia es contada en primera persona, es decir, desde el punto de vista de Jordi: es así que él se ve y piensan que todos lo ven de la misma forma.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Está prohibida su reproducción total o parcial en cualquier medio o modo.

19 de janeiro de 2012

Un Titán en el Ring

Un Titán en el Ring, Drama, 2002, 111 minutos. Ecuador.

Con: Toty Rodríguez, Norert Stimpfig, Temlo Herrera, Pablo Aníval Bela

Dirección: Viviana Cordero

¿Cómo es la vida de tantos seres anónimos que luchan todos los días para vivir dignamente?

¿Cómo se enfrentan las personas con ellas mismas y con los demás?
¿Cómo es la vida de gente que tiene, tal vez como única aspiración, no ser igual a sus padres y su único sueño es salir de donde vive y nunca más volver?

¿Cómo se vive en medio de las propias frustraciones y desengaños?

¿A qué se puede aspirar si se vive en un lugar perdido en medio de la nada?

Estas son algunas de las interrogantes que nos deja la película Un Titán en el Ring, una película sensible que ahonda lo más profundo del ser humano. Pero estas interrogantes no tienen respuesta porque la vida de cada de ser humano es compleja y la búsqueda por la felicidad no tiene límites: todos, de una u otra forma, buscan lo mismo; sin embargo, en medio del camino otros caminos se cruzan y el destino de cada es incierto.

La historia de Un Titán en el Ring parte de una idea muy interesante: en un pueblo ficticio (¿hasta qué punto lo es?), San Ramón de Mulaló, muy pequeño, pobre, en medio de los Andes ecuatorianos, en el que la mayoría de la población es india y mestiza, hay una carpa –con aires de circo- donde se presentan todas las semanas combates de Cachascán.

A este lugar van los habitantes del pueblo a ver las peleas de los luchadores que despiertan la fantasía de niños y adultos; luchadores que viven en el mismo pueblo pero, cuando están en el ring, son los ídolos y algunos sueñan en ser como ellos; ahí también se reúnen los dueños de las haciendas locales para hacer las apuestas con Don Sata, el dueño del local.

Sin embargo, este lugar de fantasía es donde se unen la soledad, la tristeza, las ilusiones, las frustraciones de los habitantes del pueblo y, la forma de conocerlos, es a través de la vida de los once protagonistas de la película; porque de esto trata Un Titán en el Ring: un momento en la vida de algunas personas que se entrecruzan sin saber cuáles son las consecuencias de cada uno de sus actos cotidianos y adónde ellos pueden llegar.

Zoila Chihuano es una mujer fría, dura y egoísta. Tiene una hija pequeña, pero parece que no le importa el destino de su hija y no duda en llevar a sus amantes –y clientes- a su habitación y tener relaciones sexuales con ellos mientras su hija está al lado de la habitación, escuchando todo. Además de prostituirse, trabaja como empleada en una de las haciendas del lugar y está asociada con Don Sata, con quien planifica robos y la venta de los productos hurtados. Zoila es una mujer que solo piensa en sí y, fundamentalmente, cree que es libre y es lo que quiere ser. La película empieza mostrándonos a Zoila herida en su casa –por la imagen parece que ella misma se provocó un aborto- y, aunque las mujeres del pueblo la socorren, muchas muestran su desprecio hacia ella.
Carolina:"Yo no quiero ser linda porque las lindas acaban como mi mamá"
Carolina es la hija de Zoila. Es una niña pequeña, introvertida, con la tristeza estampada en su rostro y pasa la mayor parte del tiempo en silencio. En la escuela es incapaz de defenderse de las acusaciones falsas de algún compañero que le acusa frente a la profesora de que está copiando y no sabe reaccionar frente a las actitudes duras y crueles de la profesora. Su rostro es de profunda amargura y soledad. Cuando ella va a la entrada de la iglesia y se pone a llorar porque su madre se está muriendo, le dice al cura que no quiere quedarse sola. Sin embargo, la frase que retrata lo que ella siente de la vida, es cuando le dice al cura del pueblo: “Yo no quiero ser linda porque las lindas acaban como mi mamá”.

Pero Carolina tiene un amigo, Martín. Es un niño que por exigencias de su padre, va a dejar de estudiar y de ayudar al cura en las misas para empezar a trabajar en la hacienda. Martín se identifica plenamente con el cachascán y el Argonauta es su ídolo. No sabe cómo vivir y su amistad con el cura del pueblo es profunda y le ayuda a mantener vivos sus sueños. Y uno de sus sueños es poder irse a Europa en un barbo bananero, a semejanza de la historia que les contó en la escuela el sacerdote cuando les dijo a los niños que había llegado a América en un barco bananero. Martín sabe que la vida le es difícil y no quiere desistir a pesar de todos los problemas que le rodean, después de todo  “la lucha nunca termina”, como le dice el cura a Martín.

El padre y la madre de Martín viven también sus dramas. El padre es un hombre borracho; pasa todo el tiempo libre en la cantina bebiendo y le grita y le insulta a su esposa cuando ésta le reclama porque gasta el dinero de la familia. Él tiene una pésima relación con su hijo mayor y no le importa nada de lo que éste haga. Es más, quiere que desaparezca de su vista. Es un hombre ignorante, machista y violento.

Los padres de Martín y Carlos
La madre de Martín es una mujer sumisa y aunque trata de hacerle entrar en razón a su esposo no lo consigue. Su principal preocupación es el destino de su hijo mayor, Carlos, que trabaja para Don Santa como ladrón. Es un muchacho sin escrúpulos, frustrado, con el sueño de irse de una vez para siempre de su país, pero incapaz de salir de su mundo de robo, de tráfico y de los brazos de su amante: Zoila Chihuano. Carlos es impotente para andar en la vida solo y sus decisiones le llevan al dolor extremo y, cuando esto sucede, no le sirve de nada llorar y arrepentirse.

La directora de la escuela del pueblo, la profesora Norma, es una mujer amargada, frustrada y prejuiciosa. Llegó al pueblo hace muchos años huyendo de sus problemas personales que nunca los superó. Es dura y cruel con los alumnos; crítica con respecto al trabajo que desarrolla el cura del pueblo y se cree en el derecho de juzgar a los otros. La directora va camino al alcoholismo y cuando está sola en su casa, llora y se desespera al verse vieja y sin nadie que le haga compañía. Norma, entre sus lamentos, le cuenta al cura que un día fue una mujer muy bella de joven y narra con nostalgia el gran piropo de su juventud, cuando le dijeron que se parecía a la actriz italiana Gina Lollobrigida.
La directora de la escuela: "ya fui bella"
Don Sata, el dueño del espectáculo del cachascán, se caracteriza principalmente por las expresiones coloquiales que usa todo el tiempo cuando habla con las personas, como éstas: “Ni te atolondres, Londres”, “Ni te desesperes, Pérez”, “Ni te precipites, Pites”. Don Sata es un hombre al que no le importa la gente y busca una tajada en cada una de las cosas que hace.

La Bestia Loca es uno de los luchadores más populares del pueblo, pero al mismo tiempo el menos querido, por sus actitudes violentas contra la gente. Vocifera e insulta a los cuatros vientos. Vive solo y su única compañía es una llama. Para La Bestia Loca, el cachascán es sagrado. No hay nada más importante en la vida; sin embargo, a pesar de que se presenta de una forma agresiva, intenta, con testarudez, ser amigo del cura del pueblo y ayudarlo en lo que éste quiere hacer; pero, claro, a su modo. La Bestia Loca busca desesperadamente la amistad, aunque no sabe cómo lograrlo y su forma de actuar frente a la gente no es más que una máscara para esconder sus miedos. La Bestia Loca decidió ayudar al cura en su campaña por la planificación familiar, pero lo hace cómo él quiere y no escucha las sugerencias del cura y no acepta que sus acciones pueden traer consecuencias negativas. La Bestia Loca cree que la planificación familiar se la logrará enseñando a la gente a usar el condón para sus relacione sexuales y en medio de la plaza, les enseña a los campesinos pobres, ignorantes, temerosos y machistas, a cómo usar un condón. No se da cuenta que los hombres del pueblo piensan que con el condón les están queriendo quitar la única dignidad que les resta en la vida.
La Bestia Loca
A pesar de la riqueza de los personajes mencionados anteriormente, la figura principal de la película es el cura del pueblo. David es un hombre joven, extranjero (alemán) que intenta ayudar a la gente en todo lo que cree necesario. Se esfuerza por entender la mentalidad de las personas y trata de acabar con los prejuicios; no obstante, su mayor problema es que está en una búsqueda constante de sí mismo y no consigue encontrarse. Su superior le dice: “deje de cuestionar tanto a la vida. Las cosas son como son”. No obstante, David no escucha este consejo: su búsqueda es muy grande. Él es un individuo fuerte, pero al mismo tiempo, suave y cariñoso con todos. Pero tiene su lado oculto: se transforma, sin que nadie sepa, en el luchador Argonauta, que después de derrotarle por primera a La Bestia Loca, será el nuevo ídolo de la gente y cambiará para siempre el destino del pueblo.

Y el último personaje de esta película, es el borracho del pueblo. Es un personaje interesante que parece que simplemente es feliz. Este hombre pasa los fines de semana sentado en la plaza, bebiendo y escuchando los partidos de fútbol en su radio. Nunca dice nada y su rostro es sereno. Este personaje contrasta con la lucha conflictiva de los demás.
El Argonauta
La película es rápida en el cambio de escenas. Va de un lugar a otra velozmente con la cámara buscando a la gente. Usa muchos primeros planos para mostrar a los personajes y escenas generales para caracterizar el lugar de la historia donde los once personajes se entrecruzan pidiéndole a la vida desesperadamente algo más.
David y Martín
Un Titán en el Ring es una película que muestra lo complejo que puede ser la vida para mucha gente o, como dice la Bestia Loca: lo misterioso que es la vida.

A pesar de lo dicho anteriormente, Un Titán en el Ring tiene algunos defectos que no le permite ser una gran película, como podría haber sido. Empecemos hablando del sonido: hay algunos momentos en los que no se entiende lo que hablan los personajes, como por ejemplo, cuando las mujeres le socorren a Zoila. Hablan todas al mismo tiempo y es difícil comprender lo que sucede.

Otro punto que le debilita a la película, es el cambio de la profesora Norma. Mientras los otros personajes evolucionan coherentemente con sus decisiones y su historia, esta mujer que se entrega a la amargura y al rencor, al final encuentra una forma de “resucitar” y de darse una segunda chance en la vida. Solo que este cambio de la profesora nos parece que es demasiado forzado; es como si se hubiera quedar dar, por lo menos, un final feliz a la película.

Carlos y Don Sata
Finalmente, una escena que rompe el mundo de Un Titán en el Ring es cuando Don Sata y Zoila huyen con los productos robados. La escena es rápida y por primera vez aparece la policía que, después de capturarlos, comentan en una frase lo que ellos pueden ganar con los productos robados.

Durante toda la película, las autoridades policíacas estuvieron ausentes, pues la historia está centralizada en el drama humano de encontrar un sentido para la vida y, de repente, como que se quiso darle un pequeño contenido social sobre la corrupción de las autoridades, algo innecesario para el desarrollo de la obra. Nuevamente, es como que había la necesidad de mostrar el castigo a los “malos” de la película.

Sin embargo, estos defectos no le ofuscan totalmente a la película que tiene, además,  una buena banda sonora musical. Y al hablar de sonidos, vale destacar el ruido constante de aguas corriendo como fondo musical. Una simbología interesante, pues una de los trabajos Daniel sí consigue llevar a cabo es la realización de la minga para llevar el agua al pueblo.


En síntesis, Un Titán en el Ring es una película profunda sobre las relaciones humanas y obtuvo la Mención Especial en el Festival de Biarritz – Cinémas et cultures d’ amérique latine, en la edición 12 del año de 2003. Obtuvo también el Premio Radio Exterior de España en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, en la edición 29 del año de 2003. Participó también el Festival Mar del Plata (edición 18) y el Goteborg Film Festival (edición 26).

Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega. Prohibida su reproducción total o parcial en cualquier medio sin la autorización del autor.