O filme que assistimos...

Você encontrará neste espaço comentários e analises de filmes de todas as épocas. Uma excelente oportunidade para aprender além do cinema.

Patricio Miguel Trujillo Ortega


19 de janeiro de 2016

Hard Candy



Hard Candy. 2005. 103 minutos. Usa. Thriller psicológico.

Con Ellen Page y Patrick Wilson.

Dirección de David Slade.

Primersa palabras.-

- “¿Quién eres?”

- “Soy cada una de las niñas que observaste, tocaste, lastimaste, jodiste, mataste”.

La mejor manera de empezar a hablar de Hard Candy es citar este breve diálogo que resume la complejidad y, paradójicamente, la sencillez de una excelente película en la que el público no deja de enfrentarse con sus emociones todo el tiempo.

¿Quién es el personaje principal de Hard Candy? Según la respuesta que acabamos de leer, este no tiene una identidad definida, “soy cada una de las niñas...”, como lo son las miles de víctimas  anónimas en las grandes noticias de todos los días. Y de esta manera, el espectador al final de una película con un guion bien estructurado, que no deja un cabo suelto, se pregunta: ¿quién es, realmente, Hayley?

“Soy cada una de las niñas que observaste, tocaste, lastimaste, jodiste, mataste”. Esta respuesta nos debería martillar constantemente la memoria porque la violencia sexual que se comete contra los niños y adolescentes – ampliamente divulgadas en otras películas, pero de una manera muy diferente a lo que sucede en la película que nos interesa – parece que se ha vuelto tan común que ya nada nos afecta como debería hacerlo.
Hard Candy: Donna Mauer, la adolescente desaparecida
Pero no es posible ver Hard Candy con una mirada indiferente. Nos afecta de cualquier manera, positiva o negativamente. Aunque el objetivo del director no haya sido hablar sobre la pedofilia en sí, ni denunciarla como tal, el espectador no consigue quedarse indiferente frente a este tema gracias a que la historia, con diálogos profundos, exactos, con palabras medidas, con un movimiento de cámara y juego de colores que juguetean con las sensaciones del público que, frente a este thriller psicológico, no se mueve de su lugar de principio a fin. Y esta no es una frase publicitaria: una de las cualidades de Hard Candy, como thriller es que le atrapa al espectador. Incluso puede ser que alguien diga al final de la película: “no me gustó nada de nada”, pero, para decirlo, habrá pasado por la experiencia de “vivir” una historia que no será fácil de olvidarla.

La historia.-

Hard Candy es una película de solo dos personajes, con una mínima participación de un tercero que ayuda, en un momento dado, a dar casi una cierta esperanza de que algo puede mejorar en medio del desenlace agónico de la historia. Sin embargo, el eje de estos dos personajes antagónicos, que se enfrentan en una lucha de vida y muerte, es la imagen de un cuarto: Donna Mauer, una joven adolescente que está desaparecida.
Hard Candy: Jeffey y Hayley
Hayley es una adolescente que alega tener 14 años (de ahí el título de la película. Según he intentado averiguar, Hard Candy es una jerga usada en Internet para referirse a menores de edad). A través de un chat, entra en contacto con Jeffey, un fotógrafo famoso, soltero, de unos treinta años de edad. Después de algún tiempo, ambos deciden conocerse personalmente y se citan en un café donde, no por acaso, hay un cartel con la foto de una adolescente que está desaparecida. Esta cita en un local público es importante para la comprensión del desarrollo de los personajes, pues ambos realizan un “juego” y, al reunirse en un café, se diría que ninguno de ellos tiene otras intenciones que no sea la de conocerse.
Hard Candy
Como quien no quiere nada en especial, Hayley desempeña a la perfección su papel de adolescente ingenua, deslumbrada por el éxito de un adulto y coquetea con este, de tal manera que Jeffey acepta llevarla a la casa de él para mostrarle el video del espectáculo musical de un grupo que a “ambos” les gusta. Al estar solos, Jeffey actúa muy bien en su papel de hombre adulto y responsable que intenta ponerle un límite a la joven que, descaradamente, trata de provocarlo. De repente, cuando parece que él tiene el control de la situación, en un abrir y cerrr de ojos, todo cambia: Hayley le droga a Jeffey y cuando está inconsciente, lo amarra y empieza a torturarlo psicológicamente con el objeto de castrarlo.
 
Hard Candy: Hayley e Jeffey van a la casa del fotógrafo
Hard Candy
Jeffey se esfuerza inútilmente por volver a tener el control de la situación y solo entonces percibe que Hayley es más lista de lo que parecía y que no es tan ingenua como lo demostraba. Por más que intenta zafarse de las cuerdas que lo atan, no lo consigue, mientras Hayley le acusa de ser pedófilo y el responsable de la desaparición de una adolescente, de aquella que la vimos en un cartel en el café de la cita.

La castración.-

Hard Candy es una película fuerte y violenta. Cada minuto es más tenso que otro y el espectador no tiene tiempo para relajarse. Al hablar de “castración”, como un acto de venganza y o de justicia con las propias manos, el público vive una situación ambigua. Por un lado, si Jeffey es realmente un pedófilo, como Hayley le acusa, ¿merece esa punición? Por otro lado, ¿con qué derecho ella lo castiga con tanta crueldad?
Hard Candy y la castración
Porque no se trata simplemente de una punición. Hayley, como veremos después (es un personaje complejo e interesante), está decidida a hacer justicia y empleará todas las artimañas para conseguir su objetivo. No obstante, ella logra que el espectador la admire y, en los momentos más difíciles que ella pasa, se espera que no le suceda nada, pues sus argumentos y sus tácticas son admirables. Eso no significa un apoyo a la perversidad con la que muchas veces se comporta.

Tú me has acechado” le dice Hayley a Jeffey. Ella le cuenta que entró en el chat diversa veces, y siempre fingiendo edades diferentes y él la rechazó en todas las oportunidades en que ella parecía ser mayor. Es decir, Jeffey estaba siempre buscando a las más jóvenes. Luego Hayley encontrará en la casa la “pornografía” que está buscando porque está segura de que él la tiene en algún lugar, muy bien escondido. Y cuando la encuentra – el público no ve lo que ella descubre – le dicta la sentencia final: “estás oficialmente enfermizo”.

¡Y no se puede volver atrás! Hay que seguir siempre adelante.
 
Jeffey: "estás oficilamente enfermizo"
La serie de escenas que vendrán después son impactantes por la frialdad con la que ella actúa y cómo se complace con el sufrimiento de él. No podemos afirmar simplemente que ella sea una sádica, fría y calculista. Es verdad que todo lo tiene bien pensado, si no de otra manera no conseguiría lograr lo que se ha propuesto, pero lo más interesante es cómo el espectador se deja manipular de la misma manera que ella lo hace con Jeffey. Y el director, David Slade, también lo hace con la cámara que tiembla, con el juego de la variedad de ángulos que utiliza, con los movimientos son rápidos y los juegos de colores claros y oscuros.

Los personajes.-

Aunque es una película de dos personajes y, por tanto, Jeffey y Hayley están íntimamente unidos, es posible analizarlos – y necesario – por separado. Es verdad que a veces tenemos la impresión de que lo que uno dice es porque el otro se lo permite y, cuando no ocurre de esa manera, es porque uno de los dos está bajo el control de la situación. Cada una de las acciones de uno influye directamente en el otro. Cuando uno finge, el otro piensa que tiene el control; y, cuando uno tiene el control, el otro finge que no lo tiene.

Sin embargo, hay una diferencia sustancial en la elaboración de ambos personajes. Hayley es quien maneja la historia y como personaje es mucho más rico e interesante. Y complejo al mismo tiempo, pues debe luchar constantemente con una serie de sensaciones y decisiones que ayudan a que la película nunca pierda el ritmo, inclusive en los pequeños momentos – brevísimos – de alivio. No significa que Jeffey sea un mero  “títere”, sino que la caracterización de la adolescente es mucho más sugestiva.
Hard Candy: Hayley
“Pareces mayor de lo que eres” le dice Jeffey cuando conoce a Hayley personalmente y ella se “emociona” constantemente con cada una de las cosas que él le dice porque, lo primero que podemos decir de ella, es que es “seductora”. Cuando decide reunirse con el fotógrafo, sabe que tiene todas las herramientas necesarias para seducirlo, para atraparlo como una araña a una mosca. Pero más que seductora, Haykey es cándida y manipuladora, es lúcida y sarcástica, es provocadora y perversa.

Cada una de las palabras y de sus gestos, sean con la mirada o con una sonrisa, son para conseguir un propósito. Al principio, Hayley desempeña muy bien su función de adolescente “cándida” como la mejor manera de manipular a Jeffey, un hombre que no puede ocultar sus intenciones enfermizas por las más jóvenes. Con esta “ingenuidad”, ella consigue que el fotógrafo la lleve a la casa de él, haciéndole creer que ella realmente está interesada en él. Con esas mismas actitudes le pide que le saque las fotos: ella juega con las emociones de Jeffey, pero fingiendo que es una niña que desconoce cualquier peligro.
Hard Candy: Hayley
Cuando Jeffey le ofrece una bebida, Hayley no la acepta porque siempre le han recomendado que no tomara nada que uno mismo no se haya preparado. De repente, percibimos que Hayley no es tan ingenua como parecía. Es lúcida. Sabe dónde está y que el juego que está haciendo, tiene cierto peligro. Esta lucidez se opone a la ingenuidad inicial y es un trampolín para el sarcasmo, la ironía y la burla. Luego, cuando Jeffey se despierta y ve que está amarrado, ella le dice: “¿Recuerdas que te dije que no tomaras nada que tú mismo no te hayas preparado?”.

Hayley no se deja engañar con las palabras o historias conmovedoras. Las escucha, pero las ignora. Jeffey intenta crear una imagen positiva de él, con frases estereotipadas: “Soy un hombre decente. Pregúntale a cualquiera”; “Amo la naturaleza”. Pero ella es inteligente: “Amas la naturaleza, ¿por eso debes ser un buen tipo?”.

Como el espectador puede darse cuenta desde el principio, Hayley no pierde la oportunidad para provocar a Jeffey de las más diversa formas. Y aunque lo hace con astucia e sarcasmo, también lo hace con perversidad. Cuando hablan de su trabajo fotográfico, ella le provoca con insinuaciones de lo que él habrá hecho con las modelos. Cuando ven las fotografías de un antiguo amor, ella se complace con su sufrimiento. Podemos afirmar también que Hayley es terrorífica por la manera en cómo le tortura psicológicamente sin dejar de lado la violencia que emplea, como en la escena del minuto 46, cuando ella lo sofoca. Es una escena violenta y de mucha crueldad.
Hayley y Jeffey
Por último, Hayley es fría – y tiene que serlo – para conseguir lo que se ha propuesto. A pesar de todos los argumentos que Jeffey utiliza para intentar demostrar su inocencia, o para echarle la culpa a otras personas, inclusiva a la propia Hayley, ella le responde de una manera directa y fría: “Hay que sospechar cuando un hombre se toma tanto trabajo para impresionar a una niña”. “Es muy fácil culpar a una niña, ¿no?”. “¿No quieres que te cape por mi propio bien? ¡Qué considerado!”.
Hard Candy
Por tanto, llegamos a la última definición de Hayley: es segura de sí misma. La mano no le tiembla. Sus ojos no se cierran en ningún momento. No da un solo paso en falso. Y cuando el peligro le acecha, sabe controlarlo.

Hayley es segura de sí misma
Escenas especiales.-

Es difícil escoger cuáles son las escenas más impactantes dela película, pues cada una parece que fue hecha a la medida. Sin embargo, una en especial muestra la personalidad de los protagonistas y sus luchas. Es cuando Jeffey le cuenta a Hayley una historia triste y trágica de su infancia en la que está involucrada una prima y una tía. La historia es conmovedora y Hayley le escucha con calma y cundo Jeffey cree que ella está impactada, emocionada y sensibilizada, la joven explota en una carcajada irónica, fría, malvada que solo significa una cosa: “no te creí en absoluto”. Esta escena, queriendo o no, define lo que es Hayley.

Planos, fotografía y colores.-

Hard Candy nos sorprende con un juego espeluznante de planos, colores y movimientos de la cámara que no son escogidos al mero acaso. Ellos cumplen un papel importante en el desarrollo de la historia, en el aumento de la tensión. Nos llevan al clímax y permiten que el espectador viva el sufrimiento y las dudas de cada uno de los personajes.
 
Jeffey
Los primeros minutos es un juego en el que prevalecen los primeros planos. Cuando Jeffey está amarrado por primera vez, la cámara se mueve rápido, como que tiembla, y los detalles de la desesperación, de la angustia, de los gritos por ayuda, el espectador los ve al por menor. Cuando Hayley le pregunta sobre la pornografía, prevalece el primerísimo plano, que ayuda a crear el ambiente de tensión, del descubrimiento del secreto y sus posibles consecuencias; el miedo de lo que puede pasar.
Hayley
Una escena interesante en lo que se refiere a planos sucede en el minuto 43, cuando el espectador ve a través de los ojos de Hayley. Los primerísimos planos siguen la desesperación, la angustia y el llanto de la víctima y la indiferencia del carrasco.
Jeffey y Hayley
Jeffey
Fotográficamente, Hard Candy es una película muy bien hecha, inclusive cuando se decide usar solo las sombras.

Palabras finales.-

En primer lugar, Hard Candy no es una película que trata precisamente sobre la pedofilia, sin embargo este tema no puede ser desconsiderado por la manera en que se lo trata. El eje central de la película es “castigo ejemplar” que se quiere dar al criminal. Se pueden discutir ampliamente los mecanismos que utiliza Hayley, pero eso es un tema fuera de la obra cinematográfica, porque esta, como tal, es perfecta.
Hard Candy
En segundo lugar, queremos destacar el trabajo perfecto de la actriz canadiense Ellen Page. Hayley es un personaje difícil, complejo y exigente, y ella lo interpretó a la perfección. Cuando actuó en Hard Candy tenía 19 años y aún no era conocida por el público comercial de su película Juno o por sus apariciones en la serie X-Man. Para quien no conoce la trayectoria de esta actriz, vale la pena verla en excelentes producciones, independientes, muchas veces, que le dieron, según el IMDb, hasta la fecha, 42 premios cinematográficos y 54 nominaciones, la mayoría de ellas, como mejor actriz. Recomendamos, en especial, las películas Whip It (2009), The Tracey Fragments (2007), Super (2010), Smart People (2008)

Por último, hacemos un comentario sobre las pésimas adaptaciones hechas al español (Niña mala) y al portugués (Menina Má.com) del título de la película. Aún no consigo entender la “inteligencia” de quienes hacen este pésimo trabajo porque, en ninguno de los dos casos, los títulos adaptados representan lo que es Hard Candy. Con esos títulos mal hechos, se crea una imagen distorsionada que solo le ahuyenta al espectador.

Y para terminar, mencionamos que Hard Candy ganó 10 premios y tuvo 13 nominaciones.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Está prohibida la reproducción total o parcial del texto sin la autorización escrita del autor.

4 de janeiro de 2016

The East



The East. Thriller - Drama, 2013, 116 minutos, Inglaterra-USA.

Con Brit Marling, Alexander Skarsgard, Ellen Page.

Dirección de Zal Batmanglij.

The East es una película profunda que nos hace reflexionar, a partir de un tema políticamente apasionante y polémico, sobre las creencias del ser humano, la lucha por los mejores ideales y las decisiones – acertadas o no – que tomamos cada día, sea cual sea nuestra posición en la sociedad.

The East es un trhiller dramático con un guion dinámico y sorprendente que no le deja al espectador descansar hasta la última escena. Nada es previsible y, cuando creemos que ya sabemos por dónde va la historia, hay un giro de 45º que nos lleva por otros caminos; incluso, cuando pensamos que los personajes ya están definidos, estos nos vuelven a sorprender – como lo hacen todas las personas – con su propia evolución.

Y la responsable de esta excelente película del cine independiente es Brit Marling, una cineasta de un talento indiscutible y una de las mejores escritoras del cine independiente contemporáneo, que también se destaca como una buena actriz, como ya lo demostró en otras películas anteriores, como en la fantástica Another Earth. Marling de la a sus producciones un “sello” particular con el que cautiva al espectador gracias al desarrollo de la trama que parece simple – siendo compleja – y con un final ambiguo que le obliga al espectador a decidir el significado de las últimas actitudes de la protagonista, con lo que la historia se reinventa. Definitivamente a Brit Marling no le interesa darnos todo masticado, pero sí un buen cine.

La historia.-

The East es una película seria, compleja y profunda que habla del ecoterrorismo, del fanatismo, del odio, de valores sociales y morales, de grandes ideales, justamente en la actual sociedad en la que parece que los conceptos de “solidaridad” y la “lucha por el bien común” se han metamorfoseado en las “comunidades virtuales”.
Benji y segundo ataque
The East nos presenta a un grupo de jóvenes que deciden punir a grandes corporaciones por los crímenes ambientales que dichas instituciones han cometido, a pesar de lo cual han salido ilesas de las “acusaciones” y nadie se atreve a tocarlas; sin embargo, en esta historia hay varias contradicciones que se presentan en esta relación de lucha de intereses; por eso mismo, la película no defiende posturas radicales ni de unos ni de otros; ni siquiera las llega a cuestionar “directamente”. Deja que los personajes evolucionen a partir de sus acciones y principios y el espectador es el que tiene la palabra final, lo que le diferencia de otras producciones que tocan el mismo tema de manera extremamente emocional sea para el bien o para el mal.
Sarah se encuentra con el grupo The East
La película evita los estereotipos, no se deja llevar por la emotividad de los personajes y o de las situaciones; intenta ser imparcial y por eso nos presenta la visión radical de los tres antagonistas que se enfrentan: los poderosos que promueven el descontentamiento (las grandes corporacione)s; los que se manifiestan contra el descontentamiento (las instituciones que protegen a los poderosos, vistos como clientes y no como inocentes o culpables); y, finalmente, los que están descontentos (los ecoterroristas). Frente a ellos está el espectador que, si así lo quiere, podrá juzgar a cada uno de los radicales, pues la película, propiamente dicha, no lo hace, solo nos da un empujón para que lo hagamos si así lo deseamos.

Los conflictos.-

The East es un grupo de jóvenes “ecoterroristas” que han decidido hacer “justicia” con las propias manos y la película empieza mostrando un video producido por este grupo “ambientalista” que se ha propuesto punir a cuatro grandes corporaciones, a quienes acusan de terrorismo mundial por contaminar y destruir el medio ambiente.

El video, exhibido por internet, muestra una serie de animales cubiertos de petróleo en el litoral, mientras una voz en off acusa a la compañía petrolera, Lorex Oil, de ser la responsable por el derramamiento de 15 millones de barriles de petróleo en el Océano Atlántico. Inmediatamente, el video muestra a un grupo de jóvenes, encapuchados, que invaden la mansión de Barry Redond, uno de los jefes de la Lorex Oil y derraman petróleo en las diferentes habitaciones de la propiedad. Finalmente, el video termina advirtiendo que ese es solo el principio y que van a atacar a tres grandes corporaciones, acusadas también, de practicar terrorismo mundial: “Si envenenan nuestro hábitat, envenenaremos el de ustedes. Somos The East”.

Sarah Moss, cuyo nombre verdadero es Jane Owens, una ex-agente del FBI, trabaja en la agencia privada de inteligencia más grande del mundo, la Hiller Brood. A ella le dan la misión de localizar la ubicación del grupo The East y descubrir los planes que ellos tienen. Es un trabajo difícil y peligroso, principalmente porque ella no sabe a qué a quiénes se va a enfrentar y va a estar, literalmente, sola. El éxito de su misión solo depende de ella.
Sarah Moss

Sarah inicia entonces un viaje de aventuras y peligros. Empieza escondiendo la verdad de su enamorado, a quien no le puede decir lo que realmente va a hacer. Luego, se integra a un grupo de vagabundos y gracias a una serie de incidentes ella consigue conocer al famoso grupo The East. Conforme los días pasan, ella profundiza ese conocimiento y empieza a darse cuenta que está cuestionándose sobre lo que realmente el movimiento está haciendo y, principalmente sobre lo que ella tiene que hacer.

Sarah empieza a ver el otro lado de la historia, pero no deja de realizar su trabajo profesional. Percibe que atrás de las amenazas del grupo, hay una verdad que tiene que ser entendida; también se da cuenta que los medios que utiliza el grupo son cuestionables y que atrás de sus actos de “justicia” hay también una serie de actos de “venganza” personal.
Sarah e Izzy
Para integrarse al grupo, ella participa en una serie de ritos –no como si fueran rituales de iniciación o algo por el estilo- que muestran el estilo de vida de los integrantes. Y algo muy importante: nadie le obliga a participar. La elección de hacerlo o no es exclusivamente de ella.

Los personajes.-

Los personajes son realistas y evolucionan conforme la historia se desarrolla. Sus acciones son coherentes con el discurso que tienen y aunque no se conocen con detalles los hechos del pasado, se percibe que este influye de manera directa en sus actitudes. Podemos afirmar sin miedo de equivocarnos que ellos no son ni buenos ni malos. Simplemente ven las cosas desde un punto de vista diferente.

Empecemos por Sarah, que no es ni mejor ni peor que los integrantes del movimiento. Ella es una mujer profesional, competente, que se ve obligada a llevar casi una doble vida, pues no puede compartir con su pareja lo que le sucede. (Aunque esta relación de amor ocupa poco tiempo en la historia, es una parte importante porque le provoca una serie de conflictos que solo ella misma los puede solucionar).
Sarah conoce y se intrega al grupo The East
Sarah se involucra totalmente en su trabajo y cumple con su misión al pie de la letra. Sabe improvisar en el campo de acción, pero aún no tiene la madurez necesaria para que su trabajo sea perfecto, como su jefa le dirá en un par de ocasiones. Pero es justamente esa “inmadurez” la que le ayuda a cuestionarse y cuestionar lo que hace ella y lo que los otros hacen.

Podemos decir que Sarah representa el “estatus quo”. Ella es el “sistema” que está decidido a punir a los terroristas, no porque estos sean “malos” o porque esté equivocada la idea de “hacer justicia con las propias manos”, sino porque hay que proteger, en primer lugar, a los clientes que están “sufriendo” con los actos violentos de los “criminales”. No se trata de hacer justicia. No se trata de declarar si las grandes corporaciones son culpables o no de los “crímenes ambientales” de los que se les acusa. Solo se trata de “protegerlos”. Nada más. Pero Sarah no es fría ni insensible como lo es el “sistema” Ella no pierde su capacidad crítica y analítica. Percibe lo que está mal tanto de uno como de otro, por eso, ella se dará cuenta al final que puede luchar dentro de la legalidad y conseguir los nuevos objetivos que se ha propuesto.

Sarah, como personaje, es rico y el eje que mantiene la tensión permanente y necesaria en la película.
Sarah
Los integrantes del The East deben ser analizados como grupo y como individuos.

Como grupo, forman una pequeña comunidad “itinerante”. Aunque la película los retrata en un momento específico de su “historia”, sabemos que ellos no permanecen en un lugar fijo. Están en un sitio específico según las necesidades y cuando deben esconderse, cada uno toma su propio rumbo –desconocido para el espectador– y vuelven a juntarse cuando es necesario.

En el presente, es decir el momento que cuenta la película, están hospedados en una antigua propiedad de la familia de Benji, el líder del grupo. Un individuo extremista que tiene una historia interesante de pérdidas y traumas. A pesar de que, aparentemente, pues la película no entra en estos detalles, no tiene ningún problema económico, ha decidido vivir de una manera simple para intentar darle justicia al mundo o, por lo menos, lo que él piensa que es “justicia”.

Durante el tiempo que están juntos en la casa vieja de Benji, ellos elaboran los planes de acción contra las tres corporaciones restantes. A pesar de la apariencia abandonada que tienen, no usan drogas ni tienen una vida de libertinaje. Al contrario, intentan mantener entre ellos una serie de ritos de respeto, tanto por la naturaleza como por ellos mismos. Son una especie de jóvenes “freeganistas” (aunque no se utiliza esta expresión durante la película) con grandes ideales.
Izzy
Habíamos dicho que Sarah representa al “sistema” y su opuesto es Izzy (Ellen Page). Ella está contra el sistema y está dispuesta a destruirlo de cualquier forma. Mientras Sarah racionaliza sin perder la sensibilidad, Izzy se deja llevar por la pasión pura, hasta las últimas consecuencias.

La justicia.-

Un aspecto importante que hay que analizar en The East es el concepto de “justicia”. ¿Hasta qué punto, de verdad, los integrantes del movimiento quieren que se haga realmente justicia? ¿Hasta qué punto ellos consiguen superar sus traumas, odios y resentimientos personales del concepto “justicia”? Parece que hay una línea muy frágil que divide la historia personal con el idealismo del grupo.

La segunda corporación que es una empresa farmacéutica a la que le acusan –aparentemente con razón- de envenenar a las personas con un producto que están elaborando, pues la hermana de uno de los integrantes del grupo recibió esa medicina y prácticamente se quedó loca. Cuando el grupo decide darles a los dueños de la empresa su “propia medicina”, con las consecuencias fatales que esto representa, ¿están realmente haciendo justicia o es solamente un acto de venganza personal? Porque en un primer momento la empresa no sufre las consecuencias del ataque y sí la cúpula de la misma. ¿Será que eso va a cambiar los daños que la empresa ha provocado?
 
¿Culpable o víctima? Empresarios son envenenados
Cuando Izzy quiere obligar a que su propio padre, dueño de la tercera corporación que será punida, y la presidenta de esta se sumerjan en un río contaminado que ha provocado la enfermedad y muerte de inocentes en las ciudades cercanas, ¿ella realmente quiere hacer justicia o es el odio hacia su padre y los conflictos personales no solucionados el que le lleva a cometer ese acto?

En cualquiera de los dos casos, hay gente que está siendo punida, pero las corporaciones permanecen intactas. Entonces nos hacemos una pregunta: ¿cuál es el concepto de justicia para unos y otros?

Es aquí que la presencia de Sarah cumple un papel importante, porque ella va a estar justo encima de esa línea frágil que separa la venganza personal de la justicia social. Es el contrapeso: no puede luchar contra el sistema, al que ella misma representa, ni tampoco contra el fanatismo ciego y fundamentalista: ella debe encontrar la manera de transformar la justicia en un nuevo concepto: dar la oportunidad de que las personas cambien y, al hacerlo, cambiar la sociedad: algo que Benji no lo entiende.

Escenas interesantes.-

Entre las muchas escenas interesantes, una que vale la pena destacar es cuando Sarah se alimenta por primera vez con los integrantes del grupo. Todos están sentados alrededor de la mesa y usan una camisa de fuerza. Nadie puede usar las manos para comer y le piden a Sarah que empiece a hacerlo. Lo intenta de varias veces sin éxito. Cuando prácticamente ha desistido, los miembros de The East empiezan a comer, ayudándose mutuamente. La escena, aunque parezca algo moralista, tiene una lección importante tanto en Sarah como en el espectador. Ella, por un lado, reacciona con dureza porque cree que le están criticando por su comportamiento “egoísta”; como si ellos se creyeran mejores que otros y solo aumenta su deseo de realizar su trabajo profesionalmente; por otro lado, el espectador percibe que el grupo tiene un “ideal” en común que los mantiene unidos, por decisión propia, sin nadie que les esté obligando a hacer lo que se han propuesto. De todas formas, la escena es importante porque ayuda a entender el “espíritu” del grupo: no son solo jóvenes rebeldes que se han unido por un objetivo.
Izzy y su propia venganza
Otra escena que merece algunas palabras es cuando Sarah le defiende a uno de los vagabundos que acaba de ser golpeado por uno de los guardias que los encuentra viajando clandestinamente en un tren. Ella podría haber escapado como lo hicieron los otros, pero ella se quedó ahí. ¿Por qué lo hace? ¿Su instinto le dice que es la oportunidad que estaba esperando para poder contactar con algún integrante del grupo de ecoterroristas o lo hace porque realmente tiene la necesidad de salvar a ese joven? Esta pregunta el espectador podrá responderla al final de la película, cuando consiga entender realmente cuál es la personalidad compleja que representa Sarah.

Palabras finales.-

The East es una película que vale la pena verla varias veces. Despierta todo tipo de pasiones por el tema y la manera en cómo este es tratado; pero lo que no cabe ninguna duda, es la calidad cinematográfica, con una muy buena fotografía, con personajes realistas y complejos. Y lo más interesante es que no nos da respuestas: nos da la oportunidad de reflexionar y encontrar nuestra propia pregunta, nuestra propia respuesta, nuestro ideal y nuestra justicia.

Como información adicional, entre otras nominaciones, fue nominada como Best Thriller Film en el Academy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films, USA (2014); fue nominada también en el Golden Trailer Awards 2014: Best Thriller; ganó como el mejor drama en el Traverse City Film Festival (2013).

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Está prohibida la reproducción total o parcial del texto sin la autorización escrita del autor.