O filme que assistimos...

Você encontrará neste espaço comentários e analises de filmes de todas as épocas. Uma excelente oportunidade para aprender além do cinema.

Patricio Miguel Trujillo Ortega


28 de fevereiro de 2015

Der heilige berg (La montaña sagrada)



Der heilige berg (La montaña sagrada). Drama. 1926. 105 minutos. Austria.

Con Leni Riefenstahl.

Dirección de Arnold Fanck.

La montaña sagrada cuenta la trágica historia de un triángulo amoroso entre Diotima, un alpinista y Vigo, otro alpinista. Sin embargo, esta película es mucho más que un drama amoroso de la época del cine mudo alemán: es un drama lírico que conjuga la belleza y el peligro de la naturaleza con una historia emotiva de amor, de fidelidad y pasión por la vida.

Sin embargo, La montaña sagrada nunca llegó a tener un gran éxito, a pesar de la calidad cinematográfica con la que fue hecha para los patrones de la época. Además, es común leer hoy en los comentarios sobre esta película en Internet análisis superficiales y, en la mayoría de los casos, reproducciones de lo que alguien dijo, con ligeros cambios para dar un “toque” de originalidad.

No podemos decir que esta película alemana sea una de las mejores de la época; pero hay que reconocer los méritos que tiene y con un análisis más profundo, encontramos elementos que nos sorprenden. Por otro lado, sabemos que muchas críticas responden a la “moda” y el espectador del siglo XXI debe abrir su pensamiento al analizar una obra de hace casi cien años: no puede verla solo con los ojos de hoy: se debe ir al pasado.
La montaña mágica (1926)
La montaña sagrada de Arnold Franck transcurre en los Alpes y es una experiencia inolvidable desde el punto de vista fotográfico, gracias al trabajo perfeccionista del director que, entre otros aspectos, prefería filmar al aire libre, en el lugar exacto de los hechos, en vez de hacerlo en un estudio, que era lo habitual en aquella época.

La historia.-

Diiotima y Karl

Diotima es una bailarina famosa que acaba de regresar a su ciudad, en los Alpes, después de muchos años de ausencia, donde va a presentar su espectáculo artístico. Después de la presentación, a la salida del teatro, ella conoce a un joven alpinista, Vigo, que se enamora de ella; sin embargo, no se establece entre ambos ninguna relación, principalmente porque ella lo considera un “niño”; por eso, lo único que hay es el “amor platónico” del joven por Diotima, que además de ser bella, es una persona alegre y espontánea, lo que le da al joven alpinista la falsa esperanza del amor de la bailarina.
La presentación de Diotima
Sin embargo, Diotima conoce a Karl, un maestro del alpinismo, que es amigo del joven Vigo. Ambos se enamoran y se establece entre ellos una verdadera relación de amor y compromiso. Pero, así como Diotima tiene la pasión por el baile, Karl es seducido por las montañas y el peligro de escalar las más peligrosas. Por eso, él se pone el desafío de subir solo una de las montañas más difíciles y, a su regreso, espera poder casarse con Diotima quien, al mismo tiempo, lo espero para bailar para él su famoso “Himno de la alegría”
Diotima y el Himno de la alegría
No obstante, mientras Karl realiza su viaje, en la ciudad hay una competición de esquí y uno de los deportistas favoritos es el joven Vigo. Diotima que es una de las espectadoras, reconoce a su joven amigo y, de una manera fraternal e ingenua, dulce y cariñosa, le apoya de todas las maneras posibles. Debido a esto, Vigo piensa que Diotima está enamorada de él y, cuando le visita a la madre de Karl, le cuenta lo que le sucede.
Karl y Diotima
El drama.-

Hasta este momento, para los espectadores del siglo XXI, La montaña sagrada parece que no ofrece nada que no se haya visto en muchas películas posteriores sobre un triángulo amoroso, y más aún porque su ritmo es lento, ya que el director se preocupa por mostrar más el escenario natural que en la historia de amor propiamente dicha, pues la naturaleza, indomable e imprevisible es el verdadero personaje. Eso no significa que los personajes sean pobres; al contrario, estos se conjugan con los elementos de la naturaleza y por eso hay un constante juego de primeros planos de los personajes con las escenas de la naturaleza.
Karl llega y Vigo se arrodilla frente a Diotima
Por tanto, el mérito de la película radica en la conjugación de este personaje, la naturaleza, con los demás, para la construcción del drama posterior que se da al regreso de Karl. Él pretende sorprender a Diotima pero es él quien se sorprende al verla sentada y, a sus pies, a un joven que apoya su cabeza en la falda de la bailarina.
 
Vigo y Diotima
Karl no sabe que es su amigo Vigo que está con Diotima y, al mismo tiempo, Vigo no sabe nada de la relación entre Karl y la bailarina. Por este motivo, Karl tiene el impulso de escalar el lado norte del Santo, uno de los lados más difíciles de esa montaña, como una forma de escapar, pues se siente traicionado. Por eso, le invita a Vigo a que le acompañe en la escalada. Este acepta, aunque a regañadientes, pues sabe lo peligroso que es subir la montaña, y más aún con el mal tiempo que se avecina.
 
Karl y Vigo subre el Lado norte del Santo
Karl sostiene con fuerza para que Vigo no se caiga en el precipicio
Cuando están en la montaña, con el mal tiempo que no les permite avanzar más, Karl y Vigo se cuentan sus dolores y alegrías, respectivamente. Al escuchar lo que le dice Vigo sobre Diotima, Karl se enfurece y con un movimiento brusco provoca la caída de su amigo al precipicio. Por suerte, Vigo está amarrado con una soga y Karl se esfuerza durante toda la noche para no dejarlo caer, mientras el viento frío y congelante les azota a ambos.

Los méritos de “La montaña sagrada”.-

La filmación de La montaña sagrada duró 18 meses y la importancia de esta película en la historia, no solo del cine alemán mudo, se debe a cómo se la realizó. No es, como dijimos anteriormente, simplemente una historia más de un triángulo amoroso, sino una historia de las pasiones del ser humano y, principalmente, la de la propia naturaleza.
 
La montaña sagrada
Las escenas de la película fueron filmadas en medio de la naturaleza: en las montañas, en los precipicios, en las pistas de esquí, en la playa, etc., porque a Arnold Franck no le gustaba filmar en estudio. Podemos, entonces, comprender lo difícil que fue hacer esta película con las limitaciones técnicas de la época y los problemas climáticos, muchas veces inesperados, que el director supo aprovecharlos para incorporarlos de la mejor manera a la película, que es sensacional en lo que se refiere a la dirección fotográfica.
La montaña sagrada
Escenas claves.-

Podemos destacar algunas escenas claves a lo largo de La montaña sagrada.

La primera son los cinco minutos iniciales en los que Leni Riefenstahl (Diotima) baila La danza a la orilla del mar con una excelente sincronización entre sus movimientos y las olas del mar. Este baile, Diotima lo hace para el hombre de las montañas (Karl), a quien solo lo ha visto en sueños y espera que se enamore de ella. En esta escena prevalecen los primeros planos de Diotima, el baile, presentado muchas veces en sombras, y tomas de la fuerza del mar: la fuerza de la naturaleza que no puede ser domada y la pasión de la bailarina por su arte.
Diotima
Diotima
La danza a la orilla del mar
La danza a la orilla del mar
El hombre de las montañas
Otra escena importante es la indiferencia del público al pedido de Diotima. Mientras ella baila su Himno de la alegría, sin saber que Karl se ha escapado con Vigo, su espectáculo es interrumpido y le comunican al público que el maestro del alpinismo está perdido. Se pide la ayuda del público para ir al refugio de la montaña donde están otros alpinistas para organizar la búsqueda. Sin embargo, nadie se ofrece. La escena es dura y los primeros planos de Diotima con los planos generales del público ofrecen el contraste del amor y la pasión de la bailarina por su arte y por Karl, frente a la indiferencia y al egoísmo del público, que no se atreve a mirar a los ojos de Diotima.

Las escenas que siguen a la respuesta indiferente del público, forman, en sí otro de los momentos claves de La montaña sagrada, tanto por el drama que vive Ditima como por la calidad fotográfica que muestra el sufrimiento y el amor de la bailarina.

Diotima abandona el teatro y camina por las calles de la ciudad, y luego por la montaña, para llegar al refugio donde están los alpinistas que les pueden rescatar a Karl y a Vigo. Debido al mal tiempo, ella para por momentos difíciles, pues Arnold Franck hizo hincapié en filmar el sufrimiento de la artista en medio de la furia de la naturaleza. Se le ve a Diotima caminar en medio de la tempestad que cae con toda la fuerza; hundirse en la nieve y, más aún, todas las veces en que se cae y es enterrada por un alud. Hay que resaltar que estas escenas, que duran unos diez minutos, no son trucos fotográficos y para lograr su objetivo, el director usa, principalmente, el plano general y el primer plano.
 
Un alud cae en Leni Riefenstahl filma La montaña sagrada
Diotima sale después de haber sido enterrada en la nieve
La tempestad no le detiene a Diotima: no hay trucos fotográficos
Otro momento digno para la época, es la secuencia de la competición de esquí, algo muy difícil de hacerlo, pues fue filmada en una pista auténtica de esquí y las imágenes, una vez más, no son trucos fotográficos. Podemos imaginarse la hazaña de desliarse por la montaña con cámaras grandes, fijas y pesadas. Durante varios minutos, el espectador participa en la competición gracias al gran despliegue de cámaras; los ángulos de las tomas y lugares que son filmados. Para el espectador contemporáneo, algo difícil de creerlo, puesto que ahora casi todo se hace con un fondo verde de pantalla y después, con la magia de la computadora.

Y no podemos dejar de pasar la escena histórica de Karl y Vigo en la montaña. El esfuerzo sobrehumano que hace Karl, que está congelándose, para evitar que su amigo muera, a pesar de que él está dominado por la rabia y los celos.

Palabras finales.-
 
Diotima y la danza a la orilla del mar
La montaña sagrada es una trágica historia de amor que camina por tres senderos (el amor por las montañas, la danza y la relación de pareja) que se unen en un mismo punto de partida: Diotima, que representa la pasión por la vida.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.
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