O filme que assistimos...

Você encontrará neste espaço comentários e analises de filmes de todas as épocas. Uma excelente oportunidade para aprender além do cinema.

Patricio Miguel Trujillo Ortega


22 de agosto de 2014

At Middleton



At Middleton. Comedia. 100 minutos. 2013. USA.

Con Andy Garcia y Vera Farmiga.

Dirección de Adam Rodgers.

¿Un día puede cambiar el destino de dos personas?

At Middleton intenta, no dar una respuesta a esta pregunta, sino que ofrece la posibilidad de que en cualquier momento alguien puede cambiar su “autodestino”, aunque lo hace de una manera que no agrada a todos los públicos, principalmente aquellos que se han acostumbrado a las comedias de amor con final extrema y exageradamente empalagoso.

A pesar de que At Middleton es una comedia de amor, es mejor verla por el tono agridulce de sus dos personajes principales que toman conciencia del vacío de sus vidas matrimoniales y, por tanto, de las pocas expectativas que tienen de superarse en un mundo en el que, aparentemente, todo está bien porque se han acomodado, de manera pasiva, a una situación que les da estabilidad “física”.

Es verdad que esta pequeña película provoca muchas risadas por las confusiones en las que se meten dos adultos de media edad en un universo de jóvenes de veinte años; no es que ellos estén reencontrando su espíritu juvenil, sino que tienen la oportunidad de, por un momento, romper los estereotipos sociales a los que el adulto se ve sometido y, continúan comportándose como adultos, pero con un poco menos de seriedad.

Conrad, Audrey, George y Edith
Son estas situaciones cómicas las que han provocado una serie de críticas negativas por parte de un gran sector de “críticos”; creemos que esas notas son exageradas y, tal vez se deban a que esos detractores serios se hayan acostumbrado a comedias con “final feliz”, beso, casamiento y una gran familia alrededor de la pareja; por tanto, hay cierta “decepción” –anunciado cuando los personajes nos traen a la memoria la película de Deneuve: Los paraguas de Cherburgo – al enfrentarnos a un fin en el que no sabemos el destino final de los personajes.

Pero es ahí donde, para nosotros, radica la riqueza de At Middleton.

Los personajes.-

George y Edith son dos adultos que se conocen de la manera menos agradable en los estacionamientos de la universidad Middleton. Cada uno de ellos ha ido a la universidad para acompañar a sus respectivos hijos (Conrad y Audrey) en el tour que ofrece la institución a los próximos nuevos alumnos. Así como ellos, están llegando otras familias que tienen grandes expectativas en el futuro de sus hijos.

At Middleton: Edith y George
George es un hombre que está entre los cuarenta y cincuenta años. Es un renombrado médico cardiólogo y, al mismo tiempo, un hombre meticuloso, sistemático y nada espontáneo. La corbata de moño y los anteojos que usa son las cosas que mejor le representan físicamente. Él quiere que su hijo lleve una corbata durante la visita que van a hacer en la universidad porque cree que este debe estar bien presentado y no comprende que su hijo no se entusiasme con la idea de ingresar a institución prestigiosa. Es decir, a pesar de que él está involucrado en la educación de su hijo, no hay una buena comunicación entre padre e hijo, y esta dificultad está representada con el comportamiento que ambos tienen en el auto cuando se dirigen a la universidad.

Edith es el lado opuesto de George: es alegre, espontánea y no respeta los límites que las personas o instituciones intentan colocar. Ella habla mucha, interrumpe a la gente y se deja llevar por el impulso. Con su hija Audrey parece tener una buena relación; no obstante, esa misma espontaneidad de Edith perjudica que pueda aproximarse y entender mejor a su hija, que es una joven demasiado determinada, ambiciosa y nerviosa para su edad.
Audrey, demasiado ambiciosa para su edad.
Cuando George y Edith se conocen, hay una chispa entre ambos, aunque cada uno reacciona de manera diferente, siguiendo, como es lógico, el patrón de las comedias de amor: se detestan en un principio porque se descubren a sí mismos en los defectos del otro: la meticulosidad y la nula espontaneidad de George y el impulso exagerado de Edith.

El vacío de la relación.-

En medio del tour guiado a los futuros estudiantes de la universidad, Edith le convence a George a abandonar el paseo y a hacer su propio “tour” por el campus universitario.

La película se divide entonces en dos segmentos muy diferentes. Las “aventuras” cómicas de los padres que les lleva al “autodescubrimiento” de cómo son sus relaciones familiares o, mejor dicho, conyugales. Y el descubrimiento, dulce para uno y amargo para otro, de Conrad y Audrey: ambos abren los ojos con relación a su futuro universitario.

Algunos comentarios que he leído sobre At Middleton intentan “infantilizar” el comportamiento de George y Edith cuando empiezan su “aventura” al recorrer la universidad,  y por eso creen que la película pierde fuerza; sin embargo, no comporto esa opinión porque el comportamiento de ambos, primero es coherente con la personalidad que cada uno demuestra desde el primer momento; segundo, aunque ambos están casados y desde el principio se percibe que se ‘gustan’, siguiendo el lema trillado de que los ‘opuestos se atraen’, desde un principio, una vez más, se nota que ‘la pasión’ que sienten no se concretizará porque ambos tienen que resolver sus propios fracasos con sus respectivos cónyuges. En otras palabras, no hay el tan desgastado y repetitivo: me casé, fracasé, me enamoré, me divorcié y me casé nuevamente.
At Middleton
Vale destacar que de las travesuras que George y Edith durante la película, las dos más importantes, y las menos cómicas, por cierto. La primera es cuando aparecen en una clase de teatro y la profesor, al verlos escondidos, los invita a participar. Frente a frente, ambos se sientan en una mesa y, para la sorpresa de los alumnos, de la profesora, y de ellos mismos, al mostrar cómo podrían improvisar un diálogo, improvisan un análisis profundo de sus respectivas relaciones familiares y, principalmente, de sus verdaderos sentimientos, donde ninguno de los dos puede esconder el vacío y la amargura que les rodea: algo que en ningún otro momento hubieran podido aceptar.
George.... Edith.... frente a frente con sus verdaderas emociones

Ese es el momento más importante de At Middleton, desde la perspectiva de George y Edith.

La otra escena clave que complementa la anterior, es cuando ellos suben a una torre de la universidad y George debe enfrentar el miedo a la altura. Ese miedo es una metáfora del verdadero miedo que tiene, cuando se trata de relacionarse con las personas. También el miedo a salir de su vida encorsetada; y claro, no podemos olvidarnos del miedo de Edith, un miedo disfrazado de espontaneidad.

Esta visión profunda de la relación de George y Edith transcurre de manera ágil y rápida con una buena dosis de humor. El espectador no tiene tiempo para profundizar en los temas que se presentan, ya que después de todo es una comedia; no obstante, poco a poco se dejan sueltos los elementos que ayudan a entender a los personajes, aunque nunca sepamos su historia completa. La verdad es que At Middleton no nos da la oportunidad de conocer a Geroge y Edith de manera profunda: es como si se quisiera que el espectador encontrara un espejo donde mirarse, tan solo por unos instantes. Y este es otro de los puntos positivos de la película, pues si la historia volviera al pasado o nos adelantara un porvenir, se caería en el común denominador.
At Middleton: George y algunos disparates cómicos poco originales

Como lo habíamos dicho anteriormente, Conrad y Audrey también sufren, como personajes secundarios, durante el tour en la universidad. Un Conrad de pocas palabras, con casi ninguna expectativa de la universidad, descubre que la oportunidad que él quería, se le presenta y debe aprovechar la oportunidad para seguir adelante, tanto personal como profesionalmente. Por otro lado, Audrey, que desde el principio aparece como una joven que tiene el control sobre las situaciones, descubre que en la vida no se puede ser simplemente ambicioso e ir atrás de esa ambición, sin prestar atención a las pequeñas cosas que nos rodean y que nos ayudan a crecer como personas.

At Middleton y la propaganda engañosa.-

Ese doble sentido de transformación del que estamos hablando, el de los adultos y de los jóvenes, solo puede suceder en la universidad Middleton, por eso aprovechamos para criticar de manera impiedosa lo absurdo y ridículo de los títulos que le han dado a esta película en español y portugués (Amor al atardecer, Um novo amor, etc) porque de esta manera las distribuidoras venden una idea equivocada y, de hecho, le condicionan al público a ver algo que no existe. Porque At Middleton es mucho más que una comedia de amor: esas son dos palabras muy vagas y pequeñas para esta pequeña película que lanza un poco de esperanza en aquellos que se identifican con los personajes.
At Middleton
Para finalizar, es necesario mencionar que At Middleton es una película alegre y divertida, a pesar de las tensiones que se presentan en la relación George/Edith versus Cónyuges ausentes. George y Edith aprovechan el día para romper las máscaras con las que se han acostumbrado a vivir; de hecho, George llega a olvidarse de sus anteojos en la universidad. Edith intenta que George no sean tan “cuadrado”, pero no está preparada para comprenderlo, después que él consigue “salir” de sus propios esquemas.

La imagen (fotografía) es muy buena y la película es colorida, en la que predomina el verde (de la naturaleza) y transmite una sensación de optimismo. Sin embargo, queremos destacar una de las imágenes, al principio de la película, que puede pasar desapercibida; no obstante, solo al final nos damos cuenta de su simbología. La carretera se extiende, no hay ningún vehículo, y parece que el asfalto sube y baja. Parece una imagen de lo que sucede con George y Edith y, principalmente, con lo que ellos van a encontrar al final del día, cuando descubren que podría haber una posibilidad de una nueva relación, pero no vemos lo que viene y lo que se va.


 Es verdad que algunas de las situaciones cómicas son poco originales, como cuando George y Edith consiguen escapar de los guardias de la universidad que los buscan porque se han robado (prestado) un par de bicicletas. Que los guardias aparezcan como “tontos” es uno de los puntos débiles de la película, y algo característico, en general, de las comedias de amor; no obstante, eso no le quita puntos positivos. Tantos puntos positivos en que el Boston Film Festival 2013 ganaron como mejor actor y actriz Andy Garcia y Vera Farmiga con At Middleton y, en el Montréal World Film Festival 2013, Adam Rodgers fue nominadl al Golden Zenith.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

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