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Patricio Miguel Trujillo Ortega


8 de setembro de 2016

Don't mess with Texas



Don’t mess with Texas. Comedia. 2008. 6 minutos. Estados Unidos.

Escrito por Ethan Coen y Tricia Cooke.

Dirigido por Carrie Schader & Tricia Cooke.

Hoy vamos a hablar de un cortometraje que ganó en el año de 2009 el premio al mejor cortometraje lesbiano en el Hamburg Lesbian and Gay Film Festival y que fue distribuido por Wolfe Video en 2009 en el volumen 4 de su serie She likes girls.

No hay muchas informaciones sobre este cortometraje en Internet, y se sabe que fue producido como parte de los requisitos en el M.F.A DEGREE OF THE FILM DIVISION SCHOOL OF THE ARTS, COLUMBIA UNIVERSITARY.

A pesar de que es una película de la que no se sabe mucho, tal vez por su carácter de producción universitaria, aunque los autores del guion son cineastas conocidos, vale la pena dedicarle un par de páginas para analizarla y contar algo de su historia – quizás mucho, dado su carácter de “corto” – pues, además de que técnicamente está bien hecha, su historia es original, divertida y una bofetada contra la hipocresía y los prejuicios sociales que nos rodean a todos, principalmente a aquellos que piensan que no son prejuiciosos.

Lesbianismo.-

Don’t mess with Texas (No ensucies Texas, en una traducción literal) es un cortometraje dinámico, divertido, de temática lesbiana. Y uno de los méritos de su historia es haber escogido a una pareja lesbiana como protagonistas para representar el prejuicio social, pero no aquel típico que escuchamos de los homofóbicos contra los homosexuales, lo que ya es muy trillado, sino el prejuicio social de estos últimos.
Don't mess with Texas - Vista parcial
No se trata de una crítica a los homosexuales, como alguien ingenuo y mal intencionado podría pensar, sino que los coloca a estos como personas normales que viven los mismos conflictos que, de una forma u otra, tienen todas las personas. Y para lograr esto, Don’t mess with Texas es una historia con un final utópico, feliz, que le deja al espectador satisfecho en tan poco tiempo y, de alguna manera, con la esperanza de que eso pueda suceder algún día.

Don’t mess with Texas, con buen humor y sutileza, pero de manera directa, en escasos seis minutos ridiculiza los prejuicios sociales, incomode a quien incomode. Vamos primero a contar, con algunos detalles, su breve historia y luego mencionaremos algunas características de los personajes y del humor de la película.

 La historia y los personajes.-

Don’t mess with Texas sucede en algún lugar de una carretera del estado estadounidense de Texas.

Una pareja de lesbianas, entre veinte a veinticinco años, viajan en un auto y en todas las placas que encuentran en el camino, colocan una calcomanía en la que está escrito “A dyke was here” (Una lesbina estuvo aquí). Y al hacerlo, se ríen de manera escandalosa, dando a entender que ellas están ahí para provocar a los demás con su condición sexual.
Don't mess with Texas
Don't mess with Texas
En esta parte de la historia es inevitable que el espectador se ponga a pensar en los prejuicios que hay contra los habitantes de Texas por las políticas conocidas de líderes y grupos extremistas de este Estado. Y la actitud de las chicas es desafiar a Texas o, en otras palabras, a los homofóbicos, tradicionalistas, conservadores.
Las chicas se alejan por la carretera, gritando y desafiando
Ellas no lo dicen así, en palabras, claro y directo, sino con la fuerza que utilizan al ir pegando las calcomanías a lo largo de la carreta y las risas escandalosas mientras lo hacen y van manejando al mismo tiempo.

Esta pareja de lesbianas son personajes muy estereotipados, de manera negativa, sobre cómo son las lesbianas. Una de las muchachas es rubia, de cabello corto, usa una gorra con la visera hacia atrás, habla y se comporta de una forma masculinizada. Es ella quien maneja el auto. Su pareja es una chica que usa gafas, ropa negra, corta, provocativa y su maquillaje resalta trazos específicos de su rostro. Son dos personas que, a primera vista, pueden provocar rechazo, no porque sean lesbianas, sino por las actitudes poco gentiles que tienen al hablar con los demás, pues parecen que siempre están queriendo provocar una reacción negativa en los otros, como si ellas fueran mejores que los demás.
Don't mess with Texas: la pareja protagonista
La pareja se detiene al llegar al Charlie’s Truck Stop – 24 hour, un lugar pequeño donde los lugareños están comiendo en un silencio total. Las muchachas entran llamando la atención, y todos las ven. Ellos están serios, pero no dicen una sola palabra. Ese silencio es tomado como un desafío por parte de las chicas que empiezan a comportarse de manera agresiva y provocadora, razón por la cual se besan de manera exagerada y se manosean frente a todos. Sin embargo la clientela del restaurante no dice nada y cada uno se concentra en su propio plato.
Don't mess with Texas: la chicas hacen hincapié de provocar al entrar al restaurante
Don't mess with Texas: el interior del restaurante
Como la provocación no surte efecto, las muchachas se dirijan a la barra, pero la morena camina por el restaurante mirando de forma arrogante a todos. Ella necesita que alguien le diga algo, pero nadie les hace caso. Parece que ellas quieren que las critiquen, las rechacen o las insulten de alguna manera porque son lesbianas, pero nada de eso sucede. Por esa misma razón, cuando la mesera, al otro lado de la barra les pregunta qué desean comer, la chica de pelo negro hace su pedido y, cuando la mesera insiste en qué va a pedir “la amiga”, esta hace hincapié en decir que no es “la amiga”, y se siente orgullosa por mostrar que son lesbianas y que no tienen miedo de mostrarlo ni de lo que piensen los demás sobre ellas, más aún cuando la cámara, con precisión, apunta un cartel donde está escrito que el restaurante se reserva el derecho de rehusar el servicio a alguien.
Don't mess with Texas: la pareja espera que alguien reaccione a la provocación
Uno de los clientes, entonces, le dice a la chica, con educación y paciencia, que tenga calma y que no se comporte de manera dura con la mesera, pues esta está pasando por tiempos difíciles.
La protagonisa: arrogante y burlona
Esa es la gota de agua que la chica está esperando para volver a caminar y desafiar a los texanos. Aunque nadie les dice nada a ambas, ella habla con un tono duro de que están en el siglo veintiuno y quiere saber cuál es el problema de ellos. Pero los clientes continúan en silencio, cada uno viviendo su vida, sin meterse en la de los demás. Apenas se nota que una cliente hace un movimiento de disgusto con la cabeza.
Gestos y miradas provocadores
Ese es el momento del clímax, cuando se espera que todo explote, ya que, después de todo, la pareja no ha sido cortés con nadie. Y más aún cuando la muchacha morena se acerca a un cliente que está en la barra, y en el preciso momento en que este se lleva la taza de café a la boca, ella le da un golpe en la espalda para pegarle en la camisa su famosa calcomanía.
Don't mess with Texas: la pareja en la barra
Don't mess with Texas
Pero estamos frente a una comedia. Los movimientos de las dos protagonistas son algo grotescos, bastante exagerados. Podríamos decir que llegan a ser casi teatrales. El espectador espera impaciente que en algún momento alguien en ese bar reaccione como se esperaría que reaccionara un texano conservador y homofóbico. Y el silencio que reina en el ambiente solo ayuda a aumentar la tensión.
Allison
Y justo, en medio de esa tiesura, llega otro personaje, también estereotipado. Se llama Allison y es una mujer muy masculinizada. Desde la entrada del restaurante, se dirige a la camarera, y con palabras cariñosas se disculpa por lo que ha sucedido entre ambas, le pide perdón y se acerca. La camarera le dice que la ama y se besan en la boca. Nuestras dos primeras protagonistas se quedan estupefactas con lo que ven mientras los clientes aplauden por la reconciliación de Allison y su novia.
Allison y su novia
Las provocadoras se quedan sin palabras
Los clientes aplauden cuando la pareja se reconcilia
¿Para qué ha servido, entonces, tanta provocación teatral? ¿Qué esperaba nuestra primera pareja que sucediera en Texas?

Hay muchas posibles respuestas, pero la película no nos dice nada. Solo vemos que los clientes del local se alegran con la reconciliación de las chicas y la madre de la mesera le da el resto del día libre a su hija para que se vaya con Allison.

El humor teatral y otros detalles.-

Lo primero que hay que recalcar es que Don’t mess with Texas no es una producción moralista ni una crítica al comportamiento de las lesbianas. Al contrario, el hecho de haber escogido a las lesbianas como protagonistas de ese comportamiento prejuicioso tiene un significado importante, como dijimos anteriormente, pues muestra que nadie está libre de escapar, en algún momento, de esas actitudes prejuiciosas.

Es importante, entonces, resaltar el papel que cumplen los diálogos en la película. La mayor parte de las conversaciones, son las opiniones que emiten las dos muchachas desde el principio hasta el fin de la película. Son ellas las que ponen las diversas opiniones. Los otros “personajes” no dicen nada al respecto; al contrario, sus escasas palabras intentan ser apaciguadoras. Y cuando hablan Allison y su novia, hablan de sí mismas, de sus sentimientos, de su relación.

Aquí podemos hacernos una pregunta, pero estaríamos saliendo del cortometraje: ¿El prejuicio que tenemos no es más que una reacción del miedo que tenemos por aquello que no conocemos ni comprendemos?
"Don't mess with Texas"
Pero volvamos a la película. Los dos principales personajes son bastante teatrales. Sus gestos son exagerados, lo que ayuda a disminuir la tensión que, en una situación real semejante a la película, podría provocar graves reacciones. Al final, las muchachas saben que se han comportado de manera ridícula y el espectador se da cuenta que esa forma de actuar no es más que un medio para llamar la atención de los demás. Y podemos destacar ese comportamiento exagerado en la forma en que ambas se sientan en la barra, o cuando la rubia se atraganta y la morena chilla histéricamente, o cuando la vemos a esta última tirada en el suelo, impotente, sabiendo que solo ha estado haciendo el ridículo desde el principio.

Como dijimos, la película es dinámica y eso se debe a la variedad de planos que se utilizan, principalmente gracias a la combinación constante de planos medios con primeros planos.

Este es un corto que vale la pena verlo más de vez y su título se aplica a cualquier lugar. Todo depende de cómo vemos las cosas que nos rodean.

Texto original de Patricio M. Trujillo O.

Está prohibido la reproducción total o parcial del texto sin la autorización escrito del autor.

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