O filme que assistimos...

Você encontrará neste espaço comentários e analises de filmes de todas as épocas. Uma excelente oportunidade para aprender além do cinema.

Patricio Miguel Trujillo Ortega


31 de maio de 2015

God Help the Girl



God Help the Girl. Drama. Musical. 2014. 112 minutos. Reino Unido.

Con Emily Browning, Olly Alexander y Hannah Murray.

Dirección de Stuart Murdoch.

God Help the Girl es la historia de una joven que no cree “poder soportar estar atascada” y necesita, por tanto, recorrer un duro camino, vencer los obstáculos que ella misma se ha puesto para encontrar su rumbo, aunque para eso tenga que dejar hacia atrás justamente aquello que le ayuda a recobrar el sentido de su vida.

God Help the Girl es una película dramática con algunos tintes de alegría y buen humor no apta para todo el público: es algo confusa a veces, emotiva, musical, colorida, elegante, vintage; pero, sobre todo es una película que hay que aprender a verla a través de sus canciones y de la fotografía –sin concentrarnos en la historia personal del director y de cómo nació la idea de la película, que es el error en el que caen casi todas las críticas que he leído sobre God Help the Gril; por eso, esta película vale la pena verla aunque al final las emociones del espectador sean ambivalentes.

Del género.-

Gold Help the Girl es un musical y, como tal, utiliza las canciones para contar la historia de los personajes de quienes, dicho de paso, no se sabe casi nada de su pasado, por lo que la personalidad de estos se limita al presente. De igual manera, la transición de una situación a otra es rápida, no porque se opte por una superficialidad narrativa, sino porque cada una de las canciones representa un momento específico en el círculo que han formado los protagonistas: Eve, James y Cassie.

Esta transición es necesaria porque se trata de un musical dinámico, aunque el efecto negativo es que a veces el espectador se queda con la ligera impresión de no saber si lo que acaba de ver sucedió de verdad o no pasa de un reflejo de los anhelos de los personajes. Por eso hay cierto tipo de críticas que no caben, como por ejemplo, la facilidad con la que los protagonistas se cambian de vestuario, algo que no combinaría con las características de James; no obstante, el musical exige ese juego rápido y elegante de imágenes de las que hablaremos más adelante.

De los personajes.-

Eve es una joven que tiene problemas fuertes de depresión y sufre de algún tipo de disturbio alimenticio. Es lo único que el espectador sabe de ella, además de que está internada, por voluntad propia en el Hospital Mental del Oeste de Glasgow. Más adelante, a través de las conversaciones que tiene con la médica que le cuida, descubrimos que ella no sabe cuándo fue la última vez que se sintió bien. Eve dice: “la verdad es que no lo sé. Supongo que todo empezó a irme mal luego que dejara mi casa”.
Eve: God Help the Girl
Y un poco más adelante, al conversar con sus nuevos amigos, Eve cuenta que después de haber terminado la secundaria, conoció a un chico que tenía un banda y lo siguió. De esa manera, salió de Australia y llegó a Escocia.

Y eso es todo lo que se sabe de Eve. No hay ninguna información sobre su familia, sobre cómo entró al Hospital, cómo sobrevive económicamente. Pero no hace falta: no es un drama psicológico: es una película de cómo una chica usa la música para salir de la depresión, descubrirse a sí misma y encontrar su propio rumbo.
Eve: God Help the Girl
James es un joven músico que, al contrario de Eve, está satisfecho con su actual situación y sus ideas personales son tan fuertes, tanto que se ha encerrado en su caparazón del que no quiere salir, ya sea por temor al cambio o por temor a él mismo. Trabaja en una piscina de la universidad como salvavidas y da clases particulares de música. Es un joven sensible, con ideas bastante radicales sobre la música, las bandas. Por ejemplo, no le parece absurdo si él consigue gravar un disco y el único que llegue a escucharlo sea él mismo.
Eve y James: God Help the Girl
Es que gravar un disco es el sueño de James y, al conocer a Eve la posibilidad de realizar ese sueño parece más real. Como se dice en la película: “nunca pensó que lo haría hasta que llegó Eve”.

El tercer personaje de este musical dramático es Cassie. Ella es alumna de James y, sin proponerse, gracias a que es ingenua y al sueño de aprender a componer canciones, es el punto de equilibrio entre las dos fuertes pasiones que representan Eve y James.
 
Cassie: God Help the Girl
Eve, James y Cassie forman un trío homogéneo que vivirá un verano intenso en la búsqueda de la mejor composición, en el sueño de tener una banda, de presentarse en vivo, en medio de la lucha de Eve por salir de la depresión, ya que al principio de la película la médica de esta le dice que tiene que “trabajar para ir superando los obstáculos”; para que Eve aprenda a cuidarse de sí misma.
God Help the Girl
Eve, Cassie y James: God Help the Girl
De God Help the Girl y sus músicas.-

Una vez presentados los personajes, podemos hablar de la historia propiamente dicha que, en verdad, se podría resumir en pocas líneas; sin embargo, eso sería simplificar demasiado el excelente trabajo hecho por Stuart Murdoch tanto como músico como cineasta porque, podemos decir sin medio de equivocarnos, que esta primera incursión suya en el cine es muy buena.

Por otro lado, no hay que olvidarnos de la excelente actuación de Emily Browning como Eve. No queremos dejar de lado a sus dos coprotagonistas, sin embargo el peso de la obra cae en Browning, que ya nos ha demostrado excelentes actuaciones en el cine independiente, como en Sleeping Beauty; y aquí demuestra que, además de saber actuar, sabe cantar y lo hace muy bien.

James, Eve y Cassie: God Help the Girl
Podemos decir que God Help the Girl son dos historias en una. La primera, y la más importante, es la búsqueda de Eve por sí misma.

Después de haber conocido a James, se le presente la oportunidad de hacer lo que le gusta: música, mientras intenta vencer los obstáculos que la depresión le ha puesto frente a ella. James cree en la capacidad musical de Eve y por eso, no solo que le invita a vivir en un departamento al lado de él, sino que le incentiva a que componga canciones y a formar una banda. Él percibe que a ella le resulta fácil crear músicas a través de la narración de las emociones y las experiencias que ha vivido.

Una vez que han establecido ese punto en común entre ambos, empieza la peregrinación por formar una banda –que Eve quiere que sea solo de tres (ella, James y Cassie) y la película no es más que la narración de cómo surgen las canciones. En otras palabras: God Help the Gril es la historia de cómo Eve crea sus composiciones.
 
God Help the Girl
Pero es a través de las letras de estas canciones que se puede trazar el perfil de ella y de sus dos amigos, pues Eve tiene la capacidad de entender las emociones y necesidades de James y Cassie, como sucede en I’ll have to dance with Cassie, una composición alegre dedicada a Cassie; o I Just Want Your Jeans, que Eve insiste para que Cassie la cante porque la hizo pensando en ella. También podemos mencionar The Psychiatrist is in, una interpretación humorada de la personalidad de James.

Como dijimos anteriormente, cada canción es escenificada y cada una de ellas muestra la evolución del estado anímico de Eve. Empieza diciendo “estoy aburrida” en Act of the Apostle; pasa por situaciones que le dan esperanza como Pretty when the wind blows y en God Help the Girl; se aproxima a momentos de intimidad con sus amigos, cuando le enseña a Cassie cómo componer una canción en If you could speak hasta llegar al momento más tenso en Musician, please take heed, cuando le parece que todo se derrumba una vez más y se llega al momento decisivo: continuar con la rutina o dejar hacia atrás el pasado y buscar nuevos desafíos.
Cassie y Eve
En medio de la historia, un inevitable enamoramiento de James por Eve, mientras ella mantiene una relación casual con Antón.
 
Eve y Antón
La segunda historia de God Help the Girl es un comentario sobre la música de los años sesenta, setenta; la formación de las bandas; la trascendencia de las canciones y de los compositores, etc. Esta historia paralela está narrada a través de los diálogos de Eve y James a lo largo de toda la película y, también, por medio del programa de radio de Findlay y Donovan que tanto escucha Eve. Esta “historia”, como la estamos llamando, no es más que la oportunidad que tiene Stuart Murdoch para dar a conocer sus opiniones.
 
Eve y James: conversaciones pragmáticas sobre la música...
A veces hay la impresión de que es un poco forzada la forma cómo se desarrollan estos diálogos; tal vez, en su lugar, se hubiera podido aprovechar para trabajar más el carácter y los conflictos de sus personajes. De todas formas, esta “historia” no perjudica en nada a la esencia de la película.

Del vestuario y la fotografía.-

De las veintisiete canciones que forman la banda sonora de God Help the Girl, dieciséis son escenificadas como los musicales clásicos, es decir, contando su propia historia o, si preferimos, como los modernos video-clips.

Y no solo en estas “historias” musicales, sino en toda la película, hay dos elementos que deben ser destacados: el vestuario y la fotografía.
God Help the Girl
En relación al vestuario, la película es encantadora. Tiene una estética definida por lo que hoy llamamos “retro” o “vintage”. La película está ambientada en nuestra época, pero los modelos de los colores – impecables y elegantes – y las gamas de los colores corresponden más a los años sesenta. Este vestuario, británico, le da una fuerza estética a la película y una vitalidad a los personajes, principalmente porque ayuda a resaltar las emociones, las pasiones y las características de cada uno de ellos. Podemos mencionar las ropas rojas con ribetes en azul marino, el uso constante de sombrero y boinas, las chaquetas con flecos, collares geométricos, tejidos tweed y estampados de cuadros, estética colegial, vestidos de encaje negro, etc.
 
God Help the Girl
Solo la parte del vestuario ya es una belleza estética.

Hay una variedad de planos fotográficos, prevaleciendo el plano medio y el medio corto; cuando se trata de trabajar las emociones, el primer plano es clave en esta narración; además, hay excelentes planos generales en los que los paisajes son importantes, pero no se pierden los personajes, como por ejemplo cuando Eve camina por las calles de la ciudad después de escapar del hospital o cuando los tres amigos navegan “tambaleantes” por un río. Hay que destacar también los diferentes recursos que usa en la imagen para retratar la realidad y los sueños: imágenes claras, impecables y otras, granuladas, entre otros recursos.
 
God Help the Girl
De algunas escenas especiales.-

Una de las escenas más importantes de la película es cuando Eve conversa con la doctora que le cuida en el hospital. Le pregunta a la médica qué puede hacer si todo lo que siente es terrible. La médica le propone: “¿Alguna vez piensas en escribir lo que sientes?” A partir de esta pregunta-solución, enfrentando altos y bajos, Eve encuentra su rumbo, expresando sueños, frustraciones, deseos de manera clara y directa, lo que facilita la identificación con los problemas sus problemas.

La otra escena que hay que resaltar es la composición de Pretty when the wind blow, interpretada solo en piano, en un ambiente azul-oscuro: es el primer paso en la nueva historia de Eve.
Eve: Musician, please take heed

Y claro, no podemos dejar de lado la escena en la que Eve compone Musician, please take heed. Es una de las secuencias estéticas más interesantes de la película y es cuando se llega al punto más alto del conflicto emocional de los personajes. Podemos decir que la escena, en destaque, se inicia cuando James decide pasar el día solo y termina con el regreso de Eve al hospital; sin embargo, de toda esta secuencia, los momentos más interesantes son la representación de la canción y con la declaración de Eve: “Quiero una historia con final feliz”, que deriva en un sueño con sus amigos como si todo fuera una “película casera”.

Para terminar.-

God Help the Girl es una excelente película y participó en el festival de Sundance de 2014 en el que ganó el Special Jury Prize en World Cinema – Dramatic. Participó también en el Berlin International Film Festival 2014, en el Newport Beach Film Festival 2014, en el que ganó Stuart Murdoch por su música, entre otros grandes festivales.
 
God Help the Girl
Pero aquí viene una recomendación a los lectores: intenten no leer la mayoría de las críticas y comentarios sobre esta película que hay en internet. Las pocas críticas que conseguí terminar de leer, en lugar de analizar la película en las más variadas posibilidades que nos ofrece, se limitan a criticar el estilo musical de Stuart Murdoch, sus pensamientos sobre la música, y no consiguen entender lo que es un verdadero musical.

Puede ser que a muchos no les llame la atención God Help the Girl porque es un musical, debido a que la propia crítica-mediocre exalta musicales mediocres transformándolos en grandes películas, lo que hace que haya un prejuicio grande y cierta (in)capacidad para entender la propia evolución de un musical.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Está prohibida la reproducción total o parcial del texto sin la autorización escrita del autor.

30 de abril de 2015

In Your Eyes - En tus ojos



In Your Eyes – En tus ojos, 2014, Romance Fantástico, 106 minutos, Estados Unidos.

Con Zoe Kazan, Michael  Stahl-David, Mark Feuerstein.

Dirección de Brin Hill.

“A veces miras todo y simplemente es diferente”

¿Cómo sería nuestra reacción si descubriéramos, de repente, que podemos ver a través de los ojos de otra persona a la que ni siquiera conocemos?

La frase con la que hemos empezado este texto podría ser la respuesta a la pregunta anterior; además, con seguridad nuestro mundo se pondría patas para abajo. Más aún si descubriéramos que muchos de los problemas inexplicables que tuvimos en nuestra adolescencia y juventud fueron porque “la otra persona” nos “pasó” esos dramas sin saber que lo estaba haciendo y sin tener idea de que a ella le ocurría lo misma.

¿Qué podríamos hacer en esa situación?

Estas preguntas “absurdas”, buenas para una suposición fantástica, tienen respuesta en In Your Eyes (En tus ojos), una película que me ha gustado mucho porque irradia la alegría del descubrimiento y la posibilidad de vivir un mundo que pensábamos que nos era prohibido, debido a que nos ahogábamos en “nuestra existencia” y creíamos que nunca podríamos salir de ese estado.

In Your Eyes es una historia sencilla, pero bien hecha; es tierna con una buena dosis de humor y algo de drama para el surgimiento, no solo de un romance fantástico, sino de la posibilidad de rehacer nuestras vidas.



Primeras generalidades.-

In Your Eyes es una película sensible y ligera; optimista e inocente; profunda y espontánea; transita entre el drama y la ficción, con ligeros toques de comedia, sin llegar a ser ninguna de ninguno de estos géneros, aunque lo fantástico es su hilo conductor.
Rebecca
En pocas palabras, In Your Eyes es una película intimista que agrada a los amantes del cine romántico y fantástico. Es una obra pequeña que, tal vez, no sobreviva con el pasar de las décadas, aunque uno nunca sabe qué rumbos puede tener una película y los gustos del espectador. Sin embargo, hay que ser justos y decir que es un filme agradable, técnicamente bien hecho, que nos divierte y nos hace soñar con lo imposible.

Dylan
Y parece que la película no tiene otras pretensiones, lo que ya es magnífico en medio de tantas producciones grandiosas, con presupuestos millonarios y actores famosos -hechos y desechos de gloria- que, en verdad, solo han servido para ensanchar los bolsillos de unos cuantos, sin aumentar en nada la calidad del cine contemporáneo.

Aunque In Your Eyes no sea la mejor película del 2014, vale la pena verla y comentar en un par de párrafos algunos de sus méritos –que no son pocos. Pero antes, un comentario vox populi: la historia, por increíble que parezca, pues esta no es una película comercial y se aproxima más al cine independiente, fue escrita por Joss Whedon (famoso por su película comercial de Marvel, “Los Vengadores”) y la película fue presentada en el Tribeca Film Festival 2014.

En tus ojos.-


In Your Eyes narra la historia de Rebecca y Dylan, dos personas de unos treinta años de edad que nunca se han visto en la vida y viven en lugares diferentes. Él, en una pequeña ciudad del Estado de Nueva México y ella en Exeter, en el Estado de Nueva Hampshire. Dos lugares tan diferentes como es la vida de cada uno de ellos.
 
La casa de Dylan
Sin embargo, Rebecca y Dylan tienen, sin saber, una conexión entre ellos desde la niñez, pero solo de adultos llegan a descubrir ese vínculo misterioso que poseen: cada uno puede mirar lo que el otro ve y pueden comunicarse verbalmente entre ellos, a pesar de la distancia, cuando miran con los ojos del otro. Y así como ven a través de los ojos del otro, también se transmiten las emociones; incluso, por ejemplo, llegan a sentir los mismos olores.

Uno de los aspectos positivos de esta conexión misteriosa es el hecho de que nunca se explica su origen. En un primer momento Dylan quiere saber por qué le sucede eso, pero como a Rebecca parece que no le importa el por qué y sí su significado, ese enigma permanece desconocido, lo que contribuye positivamente para darle fuerza a la película, pues los personajes no se distraen con “imposibles”; al contrario, se concentran en uno de los ejes de la película: la “nueva” relación que nace entre ellos.

Los personajes.-
 

La película empieza mostrando a dos niños que están en lugares diferentes: Dylan en la escuela y Rebeca jugando en la nieve con un trineo. Al deslizarse por la nieve, pierde el control y sufre un accidente al chocarse contra un árbol. Al mismo instante, Dylan se cae al suelo y se queda desmayado. Sin ninguna explicación, el vínculo entre ambos personajes está planteado.
 
Dylan empieza a ver "algo" en la escuela
Rebecca pierde el control del trineo
Inmediatamente, la película da un salto de veinte años y el guion, que a partir de los treinta y ocho minutos se vuelve previsible, pero sin quitarle la gracia y la emoción a la historia y a su desenlace, nos presenta a Dylan y a Rebecca, ya de adultos. La primera presentación de ambos muestra la realidad en la que cada uno vive y el perfil general de la personalidad de ellos.

Dylan es un joven que está en libertad condicional. Trabaja en un lavadero de autos y recibe visitas periódicos del agente Giddons. Vive solo en una casa-remolque en medio del desierto. Su pequeña casa siempre está desordenada y el patio, sucio, descuidado y lleno de chatarra. Su vida transcurre, aburrida y sin ninguna expectativa especial, entre el lavadero de autos y el bar al que va todas las noches a jugar billar y a beber unas cervezas. Sin embargo, se comporta bien y evita peleas, discusiones y la compañía de sus ex-compañeros de escuela y de delitos, gracias a los que él fue a la cárcel.
Rebecca, de niña.
Dylan es un muchacho de pocas palabras y el dilema que él vive se resume en lo que le dice el agente Giddons: “en tanto estés en libertad condicional, eres solo lo que yo consigo ver”.

Esta frase es interesante porque ya es un preámbulo a lo que va a suceder más adelante. Hay que recordar que el espectador aún no sabe qué le pasa a Dylan y cuál es su relación con Rebecca. En este sentido, podemos decir que el guion está bien hecho en esta primera parte de la historia pues revela las pistas lentamente; por eso, solo más adelante, esta frase cobra su verdadero sentido, pero no en el que Giddons, que juega a ser el policía malo, la utiliza.
Rebecca y Dylan se comunican y se comprenden a la distancia
Resumiendo, podemos decir que Dylan es un “buen” muchacho que se ha dejado llevar por las malas compañías, pero no se esfuerza por ser algo mejor. Cumple con las obligaciones de su trabajo y evita a toda costa los problemas que le podrían llevar nuevamente a la cárcel.

Rebecca Porter es una mujer guapa, tímida, insegura y sin voluntad propia. Está casada con un médico que dirige un hospital y su vida transcurre entre el aburrimiento de su casa de lujo y la participación en las reuniones que su esposo organiza para recaudar fondos –en las que ella tiene que cumplir el papel que su esposo le exige: conversar con los posibles inversionistas.
 
Rebecca en las fiestas que organiza su esposo
Rebecca no es una mujer feliz. Aunque le ama a su esposo, vive sola y está acostumbrada a hacer lo que le dicen que haga. Ella ha pasado por momentos tensos en su juventud y cuando tiene la primera experiencia, ya de adulta, de sentir lo que le pasa a Dylan, sin saber lo que le está sucediendo, su esposo en lugar de interesarse por su problema, piensa que ha tenido una convulsión más – de muchas otras, inexplicables, que ha tenido a lo largo de su vida -, razón por la que las personas de su círculo dudan mucho de su cordura.
 
Rebecca, que está en la fiesta de su esposo, se cae al suelo cuando a Dylan le pegan en el billar
En pocas palabras, Rebecca es una mujer triste que vive en una caja de cristal de la que no sabe cómo escapar porque nunca se le ha ocurrido la posibilidad de que podría hacerlo. Por eso, la frase que le caracteriza es justamente lo que Dylan le dirá en su momento oportuno: “No puedes hacer siempre lo que te dicen que hagas”.

Un mundo desconocido.-
 

Cuando Rebecca y Dylan descubren que hay una conexión misteriosa entre ellos, después de vencer el primer susto –ambos, a su manera, piensan que están locos en un primer momento- perciben que tienen la oportunidad de conocer a otra persona que no sabe nada de ellos y, de esa forma, se les abre la posibilidad de descubrir otro mundo en el que pueden ser ellos mismos, compartiendo experiencias, miedos, sueños, fantasías, sin el temor de ser juzgados por “aquellos” que piensan conocerlos. Por ejemplo: los amigos de Dylan creen que él puede volver al mundo del crimen y el esposo de Rebeca no se impresiona más con las “convulsiones” de ella.
 
Dylan, mientras maneja su carro, ve la ropa interior que está comprando Rebecca
Una de las primeras revelaciones que se les presenta es saber que los momentos angustiantes que tuvieron de adolescentes y en sus primeros años de adultos, sucedieron porque tanto uno como otro estaban, en verdad, sintiendo las emociones del otro. De esta manera, perciben que sus sufrimientos tuvieron una razón de ser y, al descubrirlo ahora de esa forma, empiezan a verse como personas normales y, poco a poco, rompen el caparazón en el que ambos se han escondido a lo largo de los años.
Rebecca ve su ciudad y el lugar desértico donde está Dylan
Dylan le dice a Rebecca: “nunca conocí a nadie a quien no decepcionara”, y Rebecca le dice a Dylan: “Solo me enseñaron a tener miedo” al referirse a su padre. Es que ambos vivieron momentos angustiantes en el que nadie les pudo ayudar porque no había una explicación “lógica” de lo que les sucedía. Por tanto, crecieron en sus propios mundos angustiantes. Por eso, podemos afirmar que Dylan y Rebecca inician un momento de auto-perdón y, al hacerlo, se les abre, como hemos varias veces, un mundo desconocido al que pueden entrar siendo ellos mismos.

La revelación de estos detalles son hechos con buen humor y de una manera espontánea. Son diálogos que fluyen con naturalidad y cada una de las acciones se encaja perfectamente. No hay nada forzado. Lo que antes para ellos era doloroso, ahora es gracioso porque finalmente tienen una explicación.
Rebecca se comunica oralmente, a la distancia, con Dylan
Sin entrar en muchos detalles, podemos mencionar dos hechos: uno de cada uno. Rebecca, que fue internada en un hospital, vivió varios años de pesadillas constantes sin saber por qué; y ahora descubre que las “pesadillas” eran verdad los sufrimientos de Dylan cuando estuvo en la cárcel. Al mismo tiempo, Dylan sufrió de depresión durante a los dieciséis años de manera inexplicable. Resulta que a esa edad, el enamorado de Rebecca terminó con ella, después de haber tener su primera relación sexual, y eso le dejó deprimida.

Sin embargo, hay que notar el humor con el que ambos enfrentan ahora ese pasado. Dylan, refiriéndose a su depresión por culpa de Rebecca: “me acostumbré a tener estados de ánimo raros”, y Rebeca le dice: “siempre sentí que había alguien conmigo, y eso me ayudó”.
Dylan se pone a maiblar mientras escucha una canción...
... que Rebecca también la escucha y también se pone a bailar '"con" Dylan
Como es esperar, conforme las revelaciones se suceden, ambos profundizan la amistad entre ellos y la viven, a distancia, y paradojalmente, juntos, con una intensidad que tal vez nadie puede tener, pues ellos no pueden esconder sus sensaciones, pues el otro las capta de cualquier manera. De esta manera, se presentan una serie de escenas muy divertidas en la que ambos crecen como individuos y, claro, les llega la inevitable pasión. Pero, ¿qué se puede hacer si ella está casada?

Escenas claves.-

Podemos mencionar algunas escenas claves de la película: la primera, cuando descubren su conexión; la segunda, cunado Dylan se da una cachetada y Rebecca siente el dolor; o cuando Dylan escucha una canción en la radio, se pone a bailar y Rebecca, a través de Dylan, la misma canción y se ponen a bailar juntos, a la distancia, frente a los ojos atónicos de los “otros” que los miran de una manera muy rara.
Rebecca
Dylan
Rebecca
Sin embargo, una de las escenas más bellas de la película es cuando Rebecca y Dylan deciden tener una relación sexual a distancia. Es una escena súper sensual, demorada, detallista, con gestos delicados y eróticos en la que la fotografía cumple un papel fundamental por la calidad con la que está hecha la escena. Prevalecen los primeros y primerísimos planos, con colores oscuros, en matiz azul. Además de que la escena está muy bien coreografiada, hay que resaltar la coherencia de la historia en este momento: es como si cada una de las sensaciones y vivencias que Dylan y Rebecca han compartido hasta ese instante les ha estado preparando para vive ese momento.

“La única cosa que me gusta de mí, eres tú”.-

Como dijimos al principio, In Your Eyes no es una comedia sentimental ni tampoco un drama: es un romance fantástico que habla del descubrimiento de la vida. Rebecca y Dylan se auto descubren y, al hacerlo, perciben que pueden lograr algo más en sus vidas. Se ven en la necesidad de vencer sus temores y aceptar que son dos personas “normales” que tienen el derecho de vivir a plenitud. No pueden permanecer más tiempo “aceptando” lo que los otros quieren que “ellos” sean.
Rebecca

Esta dimensión de la película se la pasa de una manera sutil, sin entrar en profundidades filosóficas, y peor aún moralistas. Es verdad que, como lo dijimos al principio, en la mitad de la obra el espectador ya sabe el sendero por el que va la película. Pero eso no es algo malo, como se suele vender esa idea; al contrario, en este caso el espectador vibra con la misma intensidad que lo hacen los protagonistas.

Además, In Your Eyes es una película optimista. Al terminar de verla nos queda un sentimiento de satisfacción y somos capaces de entender lo que Dylan le dice a Rebecca cuando están en proceso de conocimiento mutuo: “La única cosa que me gusta de mí, eres tú”.

Pero no vamos a entrar en más detalles de la historia para no quitarle el sabor al espectador que aún no la ha vista. Y quien ya la ha visto, sabe que podríamos analizar la película aún más, desde otros puntos de vista: el marido de Rebecca, la “amiga” de Rebecca, la relación de Donna y Dylan, los amigos de Dylan, etc.
Dylan y Rebecca: la única escena en que están frente a frente
Mas, para terminar solo queremos destacar las excelentes interpretaciones de Zoe Kazan y Michael Stahl-David por lo difícil que significó la representación de sus personajes, pues estos, Rebecca y Dylan, solo tienen una escena en la que están juntos. Todos los planos en los que ellos “interactúan” tienen que actuar solos con la cámara. La responsabilidad de transmitir perfectamente el abanico de sentimientos que viven solo dependió de cada uno de ellos. Solo esto ya es un gran mérito.

Texto original de Patricio Miguel Trujillo Ortega.

Está prohibida la reproducción total o parcial del texto sin la autorización escrita del autor.